Acompañamos a una patrulla militar durante una noche en Punta Arenas

Desde que se decretó el estado de excepción constitucional de emergencia, hombres y mujeres del Ejército, Armada y Fuerza Aérea han estado desplegados en distintos lugares de Punta Arenas junto con Carabineros y PDI, generando un accionar silencioso que, a pesar de todo, ha logrado un estado de paz relativa frente a distintos disturbios y vándalos que han actuado en especial en horas de la noche.
Las patrullas y despliegues de unidades militares en diferentes sectores no son al azar, dividiéndose para  actuar en forma conjunta desde el mando en espacios de acción y respuesta ante los diferentes requerimientos y necesidades.  La planificación y evaluación busca proteger puntos de infraestructura crítica, servicios como electricidad, gas y agua, que son fundamentales para la población.
El uso de tecnología no ha estado ausente en la actual coyuntura, teniendo capacidades de observación de sistemas remotamente tripulados y también de equipamiento que permite realizar una evaluación de intervención para impedir enfrentamientos. Para muchos militares este tipo de situaciones prueba años de estudios y preparación, tanto desde el punto de vista de la formación militar y estudios superiores, como especialidades cursadas, sumado a experiencias de diversos efectivos en operaciones de paz en países como Bosnia, Haití y Chipre, además de despliegues en Chile, como lo fue durante el “Terremoto Blanco”, Terremoto de 2010, Tocopilla, Copiapó, Santa Olga y Torres del Paine, tanto en el orden como en labores de combate de incendios forestales, búsqueda y rescate, entre otras.
Tras la reunión de planificación, las primeras instrucciones son entregadas a los componentes de las patrullas, es imposible no escuchar sobre los días sin dormir y la ausencia en el seno familiar, entre bromas y buen ánimo se escucha sobre las pruebas pendientes en la universidad o el instituto, pues muchos militares estudian o cuentan con títulos profesionales o técnicos, adicionales a su función.  El embarcar en los camiones es rápido y ágil, en silencio y no dejando al azar ningún detalle.  Guantes, linternas, fusil, munición de fogueo, equipo de primeros auxilios, cascos, rodilleras y coderas complementan la habitual vestimenta militar, algo que no evita sentir el frío viento magallánico, como tampoco olvidar que es una situación excepcional.
Al recorrer los diferentes puntos y ver la tranquilidad relativa en diferentes calles de la ciudad asoman siluetas por las ventanas, algunos saludan tímidamente, otros en forma más efusiva.  Para muchos militares este es uno de los mejores reconocimientos, recibir de la población en general un agradecimiento y una palabra de ánimo, el cual a pesar de los difíciles y tensos momentos ha sido general en Punta Arenas.
Para muchos, “esta es una oportunidad para servir y dar tranquilidad”, objetivo principal del despliegue militar en estas jornadas, el extrañar a las familias es inevitable, en especial para aquellos con hijos y esposas, pero “sabemos que ellos son nuestro principal apoyo y soporte en nuestra labor”.
Los procedimientos ante hechos de violencia están establecidos, no usar la fuerza y demostrar capacidad de diálogo para evitar una escalada de violencia, ante los antisociales el procedimiento es claro, retención en el lugar, entrega a Carabineros y registro escrito de los hechos, documentos que son establecidos por protocolos, al igual que el uso simétrico de la fuerza y el trabajo combinado con otras instituciones como Bomberos y Carabineros.
El tiempo vuela entre instrucciones y recorridos, el cansancio igual llega a estos hombres que siguen patrullando. Sin darnos cuenta, las primeras luces del día comienzan a iluminar Punta Arenas, se hacen los relevos y el corto descanso en rincones con  sacos de dormir hace que un ciclo comience de nuevo, esperando que pronto “la tranquilidad y paz en la Patria nos haga regresar a nuestras funciones habituales”, señalan con orgullo.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS