Los malos resultados financieros no abandonan a la industria de la televisión abierta, en particular a Chilevisión, Canal 13 y TVN. Así lo reflejan los balances a junio de los tres canales, que vienen enfrentando cifras rojas desde 2014, acumulando pérdidas por US$ 175 millones.
Esta realidad se contrapone a lo que ocurre con Mega -estación ligada a Carlos Heller- que en el mismo período exhibe números azules, acumulando ganancias por US$ 41,7 millones. Esto, reflejo de las buenas cifras de audiencia que muestra la señal, que tras el boom de las telenovelas turcas construyó un tren programático basado en ficción propia, fútbol y reality shows, manteniendo la fidelidad del público.
Aún así, los expertos miran con cautela el futuro de la industria y apuntan a un tema central: los canales no han ajustado su propuesta y sus costos a la nueva realidad, con competencia cada vez más fuerte de servicios como el cable, servicios online como Netflix y otras fuentes de entretenimiento.
“Estas son las consecuencias de no haber tomado las decisiones correctas en los momentos que correspondían, y no haber cambiado el modelo de negocios cuando había que hacerlo”, comentan Gonzalo Osorio y Matías Faluo, de la consultora Duo.
“Hoy los canales tienen plataformas de producción y de contenido bastante grandes, con muchos estudios, capacidad de producción y gente, mientras que su público está persiguiendo otros medios para entretenerse y para informarse”, indican. “Entonces hay un ajuste que se tiene que dar para adaptarse a la nueva realidad”.
De acuerdo con los resultados financieros de las señales televisivas reportados ante la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) a junio, TVN es el que arrastra más pérdidas en los últimos tres años y medio, por un total de US$ 80,3 millones. Le sigue la señal ligada a Andrónico Luksic, Canal 13, con un total de US$ 50 millones y Chilevisión, perteneciente al grupo Turner, con US$ 45 millones.