La advertencia de los especialistas alude a la cepa H3N2 que circuló
en el hemisferio norte y que se relaciona con enfermedades de mayor gravedad.
“Se trata de una cepa que es potente y que hace unos años provocó una epidemia,
por lo que hay que monitorearla”, explica Víctor Zárate, director de la Escuela
de Medicina de la Universidad San Sebastián.
Además, en las siguientes semanas comenzarán a bajar las temperaturas,
lo que provoca un alza en los virus. Por lo mismo, la mejor prevención es la
vacunación, especialmente en los grupos de riesgo.