Ayer,
el comandante en jefe del Ejército, Ricardo Martínez, aseguró que sus
viajes fuera del país “están todos regulares”. Esto en medio de la
indagatoria por el mal uso de millonarios fondos relacionados con la Ley
Reservada del Cobre, que lleva adelante la ministra de la Corte Marcial
y de Apelaciones de Santiago, Romy Rutherford.
La magistrada indaga un
presunto mal uso de dineros fiscales de parte de altos oficiales en el
pago de viajes de placer junto con sus familias a destinos como Orlando,
Punta Cana, Miami, Los Ángeles, entre otros, o bien pasaban a otros
destinos.
Como
informó en su crónica Emol, desde Iquique, donde acompañó al Presidente
Sebastián Piñera en una actividad, Martínez fue consultado por el tema,
señalando escuetamente que “no hay ninguna estimación” de cuántas
personas que pueden salir de sus cargos por estas situaciones, añadiendo
que “estoy trabajando” y que el nuevo alto mando de la institución “se
va a definir en el plazo”. Por su parte, el ministro de Defensa, Alberto
Espina, indicó que “yo le he preguntado todo al general Martínez,
converso de todo, el general Martínez está cumpliendo su cargo y lo ha
cumplido con estricto apego a la ley y por lo tanto, lo demás es
especular.
Lo que estamos haciendo es una investigación responsable,
sería para poder configurar el mejor alto mando del Ejército”. Respecto a
la jueza Rutherford, Espina manifestó que “ella está cumpliendo con su
deber (…) que es investigar a fondo estos hechos, es determinar si hay
algún delito y si hay que sancionar al responsable”.
Asimismo, el
titular de Defensa fue tajante al señalar que “no veo qué justificaría
tener una amnistía respecto a una causa que solo tiene un militar recién
procesado y la información hay que dejar que fluya. Vamos a tener
estándares éticos, morales y de corrección altos en Chile para todos los
chilenos y principalmente para las autoridades, eso es lo que vamos a
hacer en las Fuerzas Armadas absolutamente”.
Y
añadió que en este tema hay “total transparencia, aquí nosotros no
vamos a ocultar nada (…) nada peor sería que al Ejército de Chile se
le confundiera con quienes pudieron haber hecho malas prácticas en el
ejercicio de sus cargos”. “No hay ningún número estimado (de
funcionarios del Ejército involucrados). Lo que estamos haciendo
nosotros es recabar información. Los nuevos casos son los que han ido
figurando, apareciendo en las investigaciones”, remató el ministro.