Sin embargo, no todo el rubro muestra signos de estar alicaída en relación a la producción.
Precisamente
uno de los casos de éxito de los últimos años ha sido la Zapatería
Tada, que la semana pasada fue destacada por la ministra vocera de
Gobierno, Cecilia Pérez, y el titular de Economía, José Ramón Valente.
Bajo
este contexto, la gerente general de la pyme, Bárbara Cantó, analizó su
fórmula de éxito en sus ocho años de historia, el cierre de la planta
de Guante de San Miguel y su lucha por mantener viva la producción de
calzado chileno.
Su
éxito se relaciona con la forma en que se confecciona cada uno de sus
zapatos, bajo tres fundamentos que ella misma detalla: Tadásana, la
primera postura del yoga que significa “pararse bien”; la fuerza de
gravedad; y las enseñanzas de Emmi Pikler sobre la “libertad de
movimiento” y que el zapato tome la forma del pie.
Agregó
que “hemos hecho un trabajo enorme para poder hacer un matrimonio entre
la salud del pie y el diseño”, relata la diseñadora de construcción de
calzado de la Universidad Católica, cuya pyme emplea a 18 trabajadores,
en su mayoría mujeres.