El preuniversitario Egg
Educación partió como iniciativa en Chile el año pasado, irrumpiendo
con un formato totalmente online desde su creación. Con esta modalidad
ha apoyado a 1.150 estudiantes durante la pandemia y sumará a otros 900
para el segundo semestre, eliminando las brechas sociales y por zonas es
que motiva a los alumnos a un aprendizaje grupal.
El
método de Egg consiste en un modelo de aprendizaje colaborativo en el
que cada una de las partes aporta en el proceso. Antes de cada lección
en su preuniversitario digital, los alumnos tienen una instancia de relajación con un coach de unos 30 minutos, donde los más de 100
alumnos en cada una de las jornadas conocen así a sus pares y luego son
separados en mesas virtuales conformadas por seis integrantes. Cada una
de estas mesas ve la clase para así comentar entre ellos las dudas que
tengan.
El
encargado de solucionar las incertidumbres, en primera instancia, es el
“facilitador”, elegido por los demás miembros y que está pendiente de
si alguien tiene una duda para poder ayudarles. Si no puede aclarar
estas, la mesa intentará encontrar en conjunto la solución. En el caso
de no hacerlo se consulta al profesor, para así fomentar el aprendizaje a
través de la interacción del equipo.
En tanto, al finalizar las clases eligen quien fue el que más aportó y se
va construyendo por algoritmo un equipo en base a su compatibilidad.
Finalmente viene una etapa de pruebas a través del sistema de Puntaje
Nacional, que no necesariamente deben terminar la misma jornada.