Mientras, al
interior del templo feligreses y religiosos preparaban lo necesario para
recibir a Pedro Ossandón en su rol de administrador apostólico de la
diócesis de Valparaíso, para asumir transitoriamente las labores que
-hasta hace una semana- ejercía el exobispo Gonzalo Duarte, quien dejó
la repartición eclesiástica después de 20 años, tras presentar su
renuncia por límite de edad al Papa Francisco.
La
salida de Duarte se produce tras conocerse documentos formales en la
Nunciatura Apostólica en los que se le denuncia por abuso de poder, de
conciencia y de acoso sexual.