Después de que el Fiscal Nacional, Jorge Abbott solicitara a Brasil
acceder a la declaración del expresidente de OAS, Leo Pihneiro, desde la
Asociación Nacional de Fiscales hicieron un llamado a no juzgar a
nadie, debido a que sólo es una diligencia inicial.
La petición, se enmarcó después que el condenado por corrupción en
Brasil en el caso Lava Jato, declarara -bajo el mecanismo de delación
compensada- que aportó más de 100 millones de pesos a la campaña
presidencial de Michelle Bachelet, a través de la empresa de Giorgio
Martelli. ¿El motivo?, conservar los contratos para la construcción del
puente sobre el canal de Chacao, en Chiloé.
Situación que Bachelet Jeria negó tajantemente y, de hecho, sus
cercanos lo atribuyen a un “ataque orquestado” desde el círculo de Jair
Bolsonaro.
El presidente de la Asociación Nacional de Fiscales, Claudio Uribe,
bajó el perfil a la situación: subrayó que el persecutor enfatizó que la
solicitud de Abbott a Brasil es un trámite normal y destacó la
presunción de inocencia.
Tras la declaración de Pinheiro, diputados de Chile Vamos emplazaron a
Bachelet a dar explicaciones. Una de ellas, fue la parlamentaria de
Renovación Nacional, Paulina Nuñez, quien presentó un proyecto de ley
para que un extranjero que entregue antecedentes para la persecución de
delitos en su país, pueda ser juzgado en Chile, ya que -en su opinión-
nadie esta por encima de la ley.
Por su parte, el diputado del PS y
expresidente de las comisiones conjunta Penta y campañas electorales,
Fidel Espinoza, defendió a Bachelet y tildó de “delincuente” a Pinheiro.
Con todo, la vinculación de OAS con nuestro país no es nueva: Si bien
Pinheiro sostuvo que conversó con el expresidente Ricardo Lagos para
asegurar que la constructora brasileña continuaría en la obra del puente
Chacao, la compañía también habría tenido relación con el jet que le
facilitó a Marco Enríquez-Ominami en su campaña presidencial de 2013.
FUENTE: BIOBIO CHILE