Dentro
del acuerdo de 138 medidas, la Comisión de Salud convocada por el
Gobierno propuso crear un seguro nacional de medicamentos, enfocado en
cubrir enfermedades que ameritan un alto gasto para las familias.
Según
se discutió en la instancia, la cobertura, de carácter universal, se
financiaría con parte del 7% de la cotización y se acordó que los
detalles referidos al tipo de seguro, los productos que se cubrirán y el
costo que tendría, quedarían a cargo de una comisión mixta.
Este
martes, el ministro de Salud, Emilio Santelices, dio detalles de esta
iniciativa a los parlamentarios de salud de la Cámara. “Lo que se
propone es un seguro que efectivamente impacta sobre el gasto de bolsillo, a través de la disminución del costo familiar de fármacos”, precisó.
La
autoridad adelantó que la cobertura aplicaría a un grupo acotado de
remedios, con receta médica, que no están incluidos en el Ges ni en la
Ley Ricarte Soto. Eso, “por los costos técnicos que podría tener una
prima que podría ser muy gravosa, para efectos de hacerla
sustentable.
Entonces, nos quedaríamos con grupo no abultado de
medicamentos, que tendrían una tendencia de bajar precio por el solo
mecanismo de economía de escala”.
Santelices, además, explicó que la cobertura tendría un copago para los usuarios, “porque en materia económica, si tenemos
un producto que vale cero el consumo es infinito” y que, además, habría
un tope para el desembolso que harían los pacientes “con esto acotamos
la siniestralidad; con ese sólo gesto, el gasto de bolsillo lo vamos a
disminuir entre un 20% y un 30%”.
Reacciones
La
propuesta de la comisión fue respaldada por expertos de salud y
pacientes, que expresaron consenso en que la cobertura aborde, al menos
en una primera instancia, los fármacos de mayor costo.
Manuel José
Irarrázaval, director del Instituto de Políticas Públicas en Salud de
la U. San Sebastián, sostuvo que la implementación del seguro debería
“ser gradual y mi sugerencia sería comenzar con medicamentos
particularmente caros y relevantes para enfermedades que pueden ser
mortales”.
Carolina
Velasco, investigadora del Centro de Estudios Públicos (CEP), indicó
que el costo del seguro dependerá de las coberturas que se definan y que
debiera dirigirse a los fármacos que significan, muchas veces, una
catástrofe financiera: “Lo enfocaría a familias que tienen alto gasto en
salud y menores recursos; la idea de un seguro es evitar que una
familia caiga en una situación financiera compleja”.
Por
su parte, Cecilia Rodríguez de la Alianza de los Pacientes, planteó que
“mejorar el acceso través de fondos solidarios y universales nos parece
un buen camino y esperamos que vaya acompañado de estrategias que,
además de mejorar la cobertura, bajen sustancialmente los precios”.