Tras largas negociaciones se llegó a un acuerdo para una nueva Constitución. Los partidos de Chile Vamos y de la oposición llegaron en la madrugada del hoy, 15 de noviembre, a un acuerdo para redactar una nueva carta fundamental. Tras una maratónica jornada que terminó pasada las 2 de la mañana, parlamentarios del oficialismo y oposición acordaron a realizar un plebiscito de entrada, con dos opciones para elaborar la nueva hoja de ruta del país.
El acuerdo no sólo contempla el plebiscito de entrada, sino que además dos alternativas para que la ciudadanía pueda elegir la forma en que se redactará la nueva Constitución.
Una de ellas es por una asamblea constituyente, compuesta por el 100% de delegados electos para este propósito, o una segunda opción a través de una convención constituyente, que consiste en 50% de parlamentarios en ejercicio y 50% de delegados electos. En el caso de la segunda opción los parlamentarios en ejercicio que deseen participar deberán renunciar a sus cargos y requerirá un quórum de dos tercios para los temas sensibles.
Es así que se establece en el acuerdo que el órgano constituyente elegido por la ciudadanía a través del plebiscito se disolverá al momento de cumplir su cometido y cuando el texto esté en condiciones para la ciudadanía lo ratifique por medio de un nuevo plebiscito, el cual tendrá la característica de ser con votación obligatoria.
Tambien el plebiscito como la elección de delegados se realizará con fórmula de voto obligatorio y un sistema de elección proporcional. En abril del 2020 se haría el plebiscito de entrada y el ratificatorio se haría por mayoría absoluta.
A pesar de que a última hora Chile Vamos se había negado a elabora la nueva Constitución a partir de una hoja en blanco, finalmente se llegó a un consenso que permitió destrabar las diferencias que se habían planteado al respecto.
El problema que veía el oficialismo con partir de cero es que de no haber acuerdo en algún tema no quedaría en la Constitución, de ahí que plantearan que lo óptimo era que aquello en lo que no se alcanzara consenso se mantuviera lo que ya está normado por la actual Constitución. Pero finalmente, se salvó este impasse y se pudo seguir adelante con la postura propiciada por la exNueva Mayoría y el Frente Amplio.
Uno de los principales articuladores para lograr este objetivo ha sido el senador PPD Felipe Harboe quien generó un puente entre la oposición, el oficialismo y también con el ejecutivo, a través de un permanente contacto con el ministro de Interior Gonzalo Blumel.