El
ministro de Hacienda, Felipe Larraín, dio a conocer ayer la firma de un
decreto que beneficiará a pacientes que tienen enfermedades complejas y
que hasta ahora no tienen cobertura en el sistema privado de salud. Se
trata de una resolución del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), que fue
firmada junto al ministro de Salud, Emilio Santelices, y que facilitará
los injertos hematopoyéticos, en los cuales se incluyen los trasplantes
de células madres, que pueden ser de médula ósea, de cordón umbilical o
de sangre periférica, explicó el titular de Hacienda.
“Con
esta firma se incorporan en los aranceles de Fonasa seis nuevas
prestaciones de trasplantes o injertos hematopoyéticos, bajo la
modalidad de libre elección, lo que ayudará a resolver la situación de
pacientes afiliados a Isapres que no contaban con cobertura para este
tipo de prestaciones, debiendo incurrir en desembolsos de altas sumas
para acceder a ellas”, dijo el ministro.
Esto, porque estas “no tienen
código Fonasa modalidad libre elección y por tanto no tenían cobertura
en el sistema privado”. El titular de Hacienda precisó que el costo
dentro del sistema privado “lo van a cubrir las Isapres”
ya que “lo que pasa es que había este vacío, que no existía el código
para estas seis prestaciones”.
Con este decreto, “lo que hemos hecho es
proveer el código y además Fonasa ha entregado sus aranceles para este
tipo de prestaciones, de tal manera que para que todos los que son
afiliados al sistema privado (…) y que no estaban siendo cubiertos,
debían cubrirlo, pero faltaba el detalle del código”.
En ese sentido,
señaló que “se definió un arancel único y una bonificación mínima de 50%
de su arancel”, mientras que el resto depende del plan de cada persona.
“Con
esta medida quienes están afiliados a isapres tendrán como piso la
bonificación establecida por Fonasa”, añadió. Ignacia Pattillo, una de
las miembros de Oncomamás, organización que se reunió
con el ministro Larraín para abordar este tema, señaló que “es
importante entender que los que se van a ver beneficiados con esto son
todos niños que tienen enfermedades mortales y que su única posibilidad
de sobrevivir es un trasplante de médula”.
“Hasta la fecha la única
opción que tenían esas familias era reunir los fondos, si es que podían, para poder hacer este tratamiento”, dijo Pattillo, valorando la medida.