El
canciller Roberto Ampuero, en medio de las actividades del Grupo de
Lima en Ottawa, realizó una serie de gestiones en privado siguiendo un
plan establecido por el Gobierno chileno.
El
ministro de RR.EE. sostuvo una conversación con Julio Borges,
representante del autoproclamado Presidente Encargado de Venezuela, Juan
Guaidó, ante el Grupo de Lima, para plantearle que Chile quiere
impulsar un encuentro en Santiago, al que esperan que asistan los
cancilleres del Grupo de Lima, miembros de la oposición venezolana,
autoridades de La Moneda y dirigentes del oficialismo y la oposición de
nuestro país.
La
idea -explican en Cancillería- es realizar un encuentro entre los
“demócratas” venezolanos y los “demócratas” chilenos, como lo describen
en el gobierno, para abordar la experiencia chilena de la transición
tras la dictadura de Augusto Pinochet y cómo ese proceso puede ser
utilizado como ejemplo para Venezuela. Esto, mientras en ese país se
sigue avanzando en una solución a la crisis, lo que ha incluido, entre
otras cosas, una fuerte presión internacional y ayuda humanitaria.
El tema fue planteado por Ampuero a puertas cerradas,
en el plenario del Grupo de Lima, y lo socializó previamente con los
cancilleres de esos países en distintos diálogos. La respuesta de varios
de ellos, incluida la de Borges, habría sido positiva y se habría
manifestado disposición para participar.
“Chile
ofreció compartir su experiencia en la transición y consolidación de la
democracia”, dicen en el Gobierno, explicando el objetivo del encuentro
que se realizará en nuestro país. En ese sentido, en su intervención
ante los cancilleres del Grupo de Lima Ampuero les explicó que es
importante comenzar a preparar una plan de transición en paralelo a las
medidas que se están tomando para avanzar hacia elecciones “libres” en Venezuela, como lo han calificado los países que han reconocido a Guaidó.
Así,
explican que el objetivo es comenzar desde ya a preocuparse del “día
después”, de cómo apoyar a los venezolanos en la transición y
consolidación de la democracia, además de lo que califican como
“reconstrucción institucional”.
En
ese contexto, el canciller chileno les informó a sus homólogos
latinoamericanos que pronto recibirán una carta oficial de Chile,
formalizando esta propuesta, cuyos detalles y fecha aún deben ser definidos.
En
la Cancillería explican que los plazos todavía no han sido abordados
porque existen complicaciones objetivas para que los opositores
venezolanos puedan salir de su país con normalidad. Esto, más allá de
que quienes se encuentran en otros países podrían venir a Chile sin
problemas.
En
todo caso, agregan que la fecha se coordinará directamente con Guaidó y
que la idea es concretar el encuentro lo antes posible.
El
plan es reunir -además de los representantes de ese país- a un sector
transversal de dirigentes chilenos que participaron en la transición
tras el régimen de Pinochet y que también se involucraron en la
denominada democracia de los acuerdos. Así, en el gobierno sostienen que
la idea ya ha sido planteada en privado a algunos referentes de la
centroizquierda para ver su disponibilidad.