Así lo
decidió el Consejo de la Conmebol que se encuentra reunido en Moscú, a
la espera de la Copa del Mundo.
De
esta forma, el campeón continental se podrá decidir en cancha neutral,
si la suerte así lo decide, algo muy común hasta la década de los 90.
En
las primeras ediciones del torneo, cuando los finalistas quedaban
empatados en puntos, se jugaba un tercer partido definitorio en otro
país, lo que cambió cuando se empezó a definir por diferencia de goles,
prorroga o definición a penales.
Así
fue como el Estadio Nacional, por ejemplo, albergó las finales de 1965,
1966, 1967, 1971, 1974, 1976 y 1987, la última de este formato y donde
se coronaron clubes como Independiente y Racing de Argentina, Peñarol y
Nacional de Uruguay y Cruzeiro de Brasil.
A
partir de 2019, eso sí, la sede se sabrá de antemano, por lo que se
puede dar que a un equipo le toque jugar en su propio país. Aunque por
el momento solo se sabe que la final será el sábado 23 de noviembre y
que habrá que decirle adiós a las finales de ida y vuelta.