Durante
la mañana del martes pasado, un video de 34 segundos empezó a circular
en redes sociales. En él se veía a un adolescente con una polera a rayas
prendiendo fuego a unos pastizales y usando un desodorante en aerosol
para acelerar su avance.
El registro muestra al joven y a otros dos,
además del que graba, escapando del lugar por las vías del tren en la
comuna de Coronel.
El video causó indignación. Y es que desde la noche
de ese lunes, cuatro incendios forestales que comenzaron simultáneamente
cerca de las 10 de la noche en Penco, Coronel y San Pedro de la Paz
afectaban al Gran Concepción. Las llamas provocaron que se declarara
Alerta Amarilla en la provincia y terminaron afectando casi 100
hectáreas en total.
Más
tarde, el Juzgado de Garantía de Coronel determinó que el adolescente,
que fue detenido por la PDI, inició el fuego en un episodio anterior,
ocurrido el 26 de enero pasado en el sector de El Pueblito. Todas las
circunstancias alrededor del hecho aún se investigan, así como también
se indaga la forma en que se inició el fuego la noche del lunes.
La vulnerabilidad de Concepción
El alto nivel de riesgo de la
provincia a las emergencias incendiarias se funda en diferentes
factores, según el análisis de Poduje. “El primero es la enorme
presencia de bosques: plantaciones forestales de eucaliptus y pino, y
bosques nativos. Y también el hecho de que algunas localidades han
avanzado hacia allá. Además los caminos de conexión no son muchos, ni
tampoco buenos. Cuesta poder llegar a esas zonas para apagar incendios”,
explica.
Pero los números del Gran Concepción —compuesto por diez comunas, entre
ellas Lota, Chiguayante y Tomé— en materia de incendios son bastante
menores a los que tiene Valparaíso. Según el informe de Conaf, en 2017
hubo 23 incendios forestales en Valparaíso y solamente cinco en el Gran
Concepción, aunque todos afectaron un alto número de viviendas: 243 en
el primer caso y 130 en el segundo.
Según su diagnóstico, el
nivel de riesgo se ve alterado en parte por el cambio climático, que en
la zona se ha ido traduciendo paulatinamente en una reducción en las
lluvias y aumento de la temperatura. En cuanto a los vientos, Arce
agrega un detalle de la zona. “Los periodos de viento cálido
provenientes del Este, conocido como ‘puelche’, hacen que Concepción sea
susceptible a que, si se inicia un incendio en ese momento, sea mucho
más destructivo y difícil de controlar”. Quienes provocan incendios
intencionalmente, asegura, lo tienen claro.
¿Cómo disminuir el riesgo?
Con
respecto a los incendios que recién ocurrieron, Poduje aclara que
pudieron haber tenido consecuencias mucho más trágicas. “Si el de
Coronel se hubiera expandido hacia El Venado, que es el terreno forestal
que está entre el mar y el río Biobío, hubiera sido muy peligroso. Ahí
llega viento cruzado y si eso se quema puedes tener un incendio de
características californianas: que avance fuerte sobre viviendas
enclavadas ahí, que son de muy alta renta”, señala.
Por eso defiende la
idea de buscar la forma de abrir caminos. “Sería ideal tener uno que
conectara las rutas del Itata y Concepción-Cabrero, que son los dos
accesos que tiene la ciudad, porque entre medio hay mucho bosque. Si
llega a salirse de control un incendio en Florida puede entrar a la
ciudad por ahí. Tienes que tener un camino que opere como La Pólvora en
Valparaíso: que genere cortafuegos y tenga llegada rápida”, explica.