No fue la acción del colegio
donde asistían las víctimas, sino que rayados obscenos realizados por el propio
agresor lo que destapó un golpe al “alma” para la cultura Rapa Nui y
que remeció a los habitantes de la isla: 14 de sus niños habían sido abusados
sexualmente.
Los delitos comenzaron a denunciarse
en marzo de 2014, un año después de que Tito Viveros Brito (26) ingresara como
docente al colegio San Sebastián de Akiri, al que llegó tras realizar un
reemplazo en el colegio Hermano Eugenio Eyraud, ambos en Isla de Pascua.
Los abusos consistían en
tocaciones y actos de connotación sexual en contra de los menores, que habrían
ocurrido en las salas de clase y patios de ambos colegios, así como también en
su casa y en la de las propias víctimas, que lo invitaban a sus cumpleaños.
En total, Viveros Brito fue
imputado de 21 cargos, entre ellos, almacenamiento y producción de material
pornográfico infantil, daños, amenazas y 14 abusos sexuales. No obstante,
añade, la carpeta investigativa contiene otras doce denuncias que no han sido
incluidas.
Fuente emol.