El
Congreso Nacional quedó absolutamente renovado tras las últimas
elecciones, no sólo porque aumentó la cantidad de escaños, sino porque
también ingresaron muchas caras nuevas. Entre esas destaca la irrupción
de diez parlamentarios que resultarán clave en los próximos cuatro años
legislativos, considerando su trayectoria política y la expectativa que
se tiene de ellos.
El
bloque que se ha convertido en el más llamativo es el Frente Amplio.
Pasaron de tener tres representantes a 20, y entre ellos se encuentra la
mayor renovación generacional del Parlamento. Justamente entre ellos se
encuentra la diputada más joven, de hecho es la primera legisladora
nacida en democracia: Camila Rojas.
La representante de su natal San
Antonio (distrito 7) se hizo conocida en los medios de comunicación
cuando el año 2016 se convirtió en la quinta presidenta de la Federación
de Estudiantes de la Universidad de Chile y fue vocera de la Confech.
La administradora pública llega de la mano de la Izquierda Autónoma
donde milita desde el 2011, con el objetivo de luchar por la
descentralización del país y el feminismo.
Otro de los que seguro dará
que hablar en el Frente Amplio, es Miguel Crispi. Incluso, según
confirmó La Tercera, será el jefe de bancada de este sector. El
militante y uno de los fundadores de Revolución Democrática es hijo de
la ex ministra y embajadora ante la OCDE, Claudia Serrano (PS).
Llega al
Congreso tras haber sido presidente de la Federación de Estudiantes de
la Universidad Católica y haber trabajado como asesor del Ministerio de
Educación del Gobierno saliente de la Presidenta Michelle Bachelet.
También de Revolución Democrática, el partido más grande de este bloque,
es Pablo Vidal. Quien es conocido por ser uno de los fundadores de este
sector más progresista de la izquierda, es hijo de Luis Vidal, Pastor
de la Iglesia Pentecostal de Chile. “La iglesia evangélica tiene una
mirada mucho más progresista de lo que se cree. La derecha ha utilizado
esto para enfrentarlo a la izquierda”, enfatizó al portal El Dínamo en
donde también aclaró que no se considera evangélico, sino que “de
formación”.
Como “díscolo” o “mordaz” ha sido definido su compañero de
partido, Renato Garín quien también será parte de este renovado
Parlamento. El conocido por sus columnas y ser autor de “El lobby feroz”
entre otras publicaciones, proviene de la vida académica y desde que
salió electo ha realizado duras críticas a su sector. Incluso en varias
de las actividades públicas convocadas por los dirigentes de su partido
no aparecio y luego señaló en El Informante de TVN que “me da mucho
miedo que en cuatro años más el Frente Amplio sea una bancada más, que
estemos burocratizados”.
La periodista Pamela Jiles es otra de las que
podría tener actitudes que no necesariamente se van a alinear a lo
promovido por su sector. La diputada del Partido Humanista ya ha
protagonizado algunas diferencias públicas con los líderes del bloque
que reafirman su ya conocido estilo directo y confrontacional.
Con quién se va unir Marisela Santibañez es una de las incógnitas de este período legislativo.
Evópoli
también irrumpirá este año como un nuevo partido que ingresa al
Congreso y con ocho representantes. Entre ellos está su líder, Francisco
Undurraga. Él representa al sector más progresista de la derecha, que
tiene como sus máximos referentes al ex presidenciable Felipe Kast, se
ha diferenciado del ala más conservadora de Chile Vamos, manifestándose
por ejemplo abiertamente de acuerdo con la creación de una ley de
matrimonio igualitario.
Otro que se integra al Parlamento con corta edad
es Diego Schalper (RN). Con 32 años llega con una amplia trayectoria política y un estilo confrontacional.
También de Chile Vamos, desde la UDI, arribará Guillermo
Ramírez. Si bien será su primera incursión el Congreso, llega tras
haber sido el secretario general del gremialismo durante el último
período.
Por
primera vez Chile tendrá representación directa del pueblo mapuche en
el Congreso y será de la mano de Emilia Nuyado. De origen Huilliche dio
la sorpresa en Osorno y Llanquihue, ya que si bien el Partido Socialista
a nivel central no tenía mayores expectativas con su postulación, logró
ingresar a la Cámara arrastrada por la votación de Fidel Espinoza.