El Ministerio de Salud apuntaba que la baja en
las cifras de donantes era debido a un dictamen de Contraloría, que
negaba la posibilidad a los hospitales de preguntarles a las familias de
personas que aparecían en el registro como no donantes, si quisieran
entregar los órganos, aún cuando la familia del fallecido estuviera de
acuerdo.
En ese contexto, luego que Contraloría haya anulado su
decisión, de igual manera, agosto fue el mes que menos donantes tuvo en
comparación con el año anterior, con solo 8 personas, menos de la mitad
de los 20 que hubo en 2017, según las cifras entregados por la cartera
de Salud a El Mercurio.
En esa misma línea, señalan que desde enero
hasta la fecha, 68 han sido los donantes, sin embargo, hasta septiembre
de 2017, había 128, disminución de un 47% de los casos.