El histórico escenario de bajas tasas de interés para
créditos hipotecarios ha incentivado muchas decisiones financieras e
inmobiliarias, entre ellas la inversión en departamentos como una
manera de asegurar una mejor renta a futuro y eventualmente, sumar mensualmente
un ingreso adicional, permanente y estable.
Con ese contexto y con la decisión tomada de transformarse
en un inversor inmobiliario, hay que analizar múltiples factores que permitirán
hacer la elección del departamento correcto, como por ejemplo, la ubicación,
espacios comunes, entorno, y rentabilidad.
Sin embargo, a ellos se suma un elemento clave: la
tipología. Elegir la correcta puede asegurar mayores o menores rentabilidades o
más o menos vacancia.
Fuente: Radio Bio Bio