Ayer, por más de 10 horas, el expresidente Sebastián Piñera declaró en calidad de imputado ante la fiscal de Alta Complejidad Ximena Chong, quien lidera la investigación por presuntos crímenes de lesa humanidad ocurridos durante el estallido social.
Fue en la oficina del exmandatario donde se llevó a cabo la indagatoria, que se efectúa en el marco del trabajo que busca determinar las responsabilidades tanto de las exautoridades de Presidencia y del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, como también de mandos de Carabineros, entre octubre de 2019 y marzo de 2020.
El proceso, que inició luego de la querella que presentó el ex senador Alejandro Navarro y organizaciones en noviembre de 2019, también involucra las declaraciones de los exministros Andrés Chadwick y Gonzalo Blumel, y de los ex subsecretarios Juan Francisco Galli y Rodrigo Ubilla.
Según indican medios nacionales, al término de la instancia, la fiscal Chong dio a conocer que en la declaración de Piñera “no hubo reticencias a responder ninguna de las preguntas que nosotros formulamos. Traíamos un cuestionario preparado, teniendo en cuenta los antecedentes reunidos hasta ahora en la investigación”.
Además, afirmó que “el expresidente no hizo uso de su derecho a guardar silencio en relación a ninguna de las preguntas que le formulamos”.
Piñera estuvo acompañado de sus tres abogados, quienes en las últimas horas lo ayudaron a revisar el texto de declaración. Dado lo extenso de la jornada, se tomó la definición de continuar hoy durante la tarde, para concluir la revisión y hacer las correcciones del texto que va a ir en la carpeta investigativa.