“¿Estamos
todos en la misma línea de que no haya salida al mar con soberanía para
Bolivia?”. Preguntó el Presidente Sebastián Piñera, durante la reunión
que convocó en La Moneda para abordar el fallo que emitirá, el próximo
lunes 1 de octubre, la Corte Internacional de Justicia de La Haya por la
demanda marítima que interpuso el vecino país contra Chile por una
salida soberana al mar.
En
la instancia -donde estuvieron presentes el canciller, Roberto Ampuero,
y los presidentes de los partidos de la oposición, del oficialismo e
integrantes de las comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y la
Cámara-, tomó la palabra el timonel del Partido Humanista, Octavio
González, quien expuso la visión dirimente de su colectividad sobre la
consulta del Mandatario.
El
diálogo continuó con Piñera tratándolo de diputado, González lo
corrigió y el Mandatario remató con que quizás en el futuro sea
parlamentario. “No sé si por Chile o Bolivia”, dijo, generando un
silencio incómodo entre los presentes.
Así
fue parte del debate que se generó durante la reunión, que se extendió
por más de dos horas, donde el Jefe de Estado expuso acerca de los
diferentes escenarios que enfrenta Chile ante el organismo
internacional.
Además,
se debatió sobre el tema que se ha instalado por estos días respecto de
la conveniencia o no de que Chile salga del Pacto de Bogotá. Así, según
presentes, el Jefe de Estado pidió posponer ese debate para más
adelante y no instalarlo inmediatamente después del fallo. Ahí, el
senador UDI Iván Moreira, quien es partidario de salirse del pacto,
recalcó que estaría alineado con el Gobierno.
De
esta manera, durante la cita se acordó no abrir esa discusión y dejarla
para más adelante. “Hemos concordado que no es oportuno el debatir
sobre si permanecer o no en el Pacto de Bogotá, este no es un tema de
ahora, lo que estamos esperando es un fallo sobre la decisión de la
corte y a eso se limitará la reacción de los partidos”, dijo tras la
cita el presidente del PPD, Heraldo Muñoz.
Tres escenarios
Durante
la reunión, Piñera reconoció que existen al menos tres escenarios de
fallo que podría emitir la corte. “Hay tres grandes posibilidades. Una,
es que rechace de plano la petición boliviana; otra es que acepte de
plano la petición boliviana, y una solución intermedia es que inste,
convoque, invite a las partes a negociar de buena fe, y eso puede ser
sin un resultado predeterminado o con un resultado predeterminado”,
sostuvo.
Lo
anterior, en línea con lo que, en días previos, había transmitido La
Moneda. Tanto en Palacio como en el oficialismo reconocen que la opción
más probable es que el organismo internacional sentencie que se debe
negociar.
Por esta misma razón es que la bajada comunicacional que
diseñó el gobierno apunta a desdramatizar este escenario bajo el
argumento de que “Chile siempre ha estado dispuesto al diálogo” y que
eso no implica que la soberanía territorial o marítima esté en juego.
De
hecho, en el gobierno están preparando un cuidado diseño comunicacional
para el día del fallo, el que -según han transmitido- contemplará una
intervención del Presidente, algunas vocerías y bajadas específicas,
dependiendo de cómo sea el fallo.
Esto, debido a que recalcan que
Bolivia hará todo lo posible para mostrarse como “ganadores”,
independiente de cuál sea la sentencia. Además, Piñera invitó para ese
día, a las 10 horas, a los presidentes del Senado y la Cámara, Carlos
Montes y Maya Fernández, respectivamente. En tanto, los miembros de la
Comisión de RR.EE. de ambas cámaras presenciarán el veredicto en la sede
de Santiago del Congreso.
Tanto
en el oficialismo como en la oposición se plegaron a ese discurso y
descartaron que sea una derrota para Chile que la corte determine que
deben sentarse a negociar. “Chile siempre ha sido un promotor del
diálogo”, dijo el presidente de la DC, Fuad Chahin, mientras que su par
de Evópoli, Hernán Larraín Matte, aseguró que “la voluntad del país
siempre ha sido el diálogo”.