¿La cloroquina es un tratamiento milagro contra la COVID-19 o una
falsa esperanza? ¿Qué se sabe de este medicamento antipalúdico, que
algunos quieren administrar de forma generalizada para luchar contra el
nuevo coronavirus pese a la prudencia que aconseja la OMS? A
continuación te contamos.
¿Qué es?
Se trata de un antipalúdico barato y utilizado desde hace varias
décadas contra la malaria, un parásito transmitido por un mosquito.
Se conoce bajo varios nombres comerciales según los países y fabricantes: Nivaquine y Resochin, por ejemplo.
Existe un derivado, la hidroxicloroquina, para las enfermedades articulares de origen inflamatorio.
Los efectos secundarios son múltiples: náuseas, vómitos, erupciones cutáneas, pero también afecciones oftalmológicas, cardíacas, neurológicas, entre otras.
“Su uso sin una correcta indicación médica puede causar efectos secundarios graves y en algunos casos letales, tales como alteraciones
cardíacas, sanguíneas y hepáticas, dolores y/o debilidad muscular,
hipoglicemia severa, problemas irreversibles en la visión, alteraciones
neurológicas, entre otros”, señaló hace unos días el Colegio de Químico-Farmaceúticos y Bioquímicos de Chile.
Los efectos secundarios son múltiples: náuseas, vómitos, erupciones cutáneas, pero también afecciones oftalmológicas, cardíacas, neurológicas, entre otras.
Una sobredosis puede resultar peligrosa y los médicos desaconsejan tomarla sin receta previa.
“Estos dos medicamentos tienen un margen terapéutico
estrecho, es decir, que la dosis eficaz y la dosis tóxica son
relativamente rayanas”, advierte la Sociedad Francesa de Farmacia.
Varios laboratorios que fabrican medicamentos a base de cloroquina
anunciaron donaciones a las autoridades sanitarias de varios países y/o
el aumento o reanudación de su producción.
¿Qué se sabe de sus efectos sobre el coronavirus?
A mediados de febrero, investigadores chinos afirmaron haber obtenido
resultados positivos en ensayos clínicos con cloroquina, entre un
centenar de enfermos de COVID-19.
Pese al número reducido de pacientes y la falta de detalles sobre la
metodología y los resultados de este estudio, el doctor francés Didier
Raoult, director del Instituto y Hospital Universitario de enfermedades
infecciosas de Marsella y reputado experto en la materia, retomó en
Francia estos trabajos.
Raoult es además miembro del comité científico que asesora al gobierno.
Este doctor defiende a capa y a espada la cloroquina como
tratamiento, tanto en los medios de comunicación como en videos que
comparte en internet.
Muchos de sus colegas critican no obstante su campaña, a falta
de ensayos clínicos realizados con protocolos estrictos y publicados en
alguna prestigiosa revista científica con un comité de lectura
independiente.
Ensayos en varios países
El doctor Raoult probó la cloroquina en pacientes de su centro
hospitalario, con resultados positivos, según su equipo, que los publicó
en base a los ensayos en una veintena de enfermos.
Estos recibieron Plaquenil -nombre en Francia de la
hidroxicloroquina- y algunos en función de sus síntomas, tomaron además
el antibiótico azitromicina.
“Pese a la pequeña muestra, nuestro estudio muestra que el
tratamiento con la hidroxicloroquina está asociado de forma
significativa a una disminución/desaparición de la carga viral (…) y sus
efectos se refuerzan con la azitromicina”, según el estudio confirmado por el doctor Raoult.
Invocando el juramento hipocrático de los médicos, su equipo anunció
el domingo su intención de administrar de ahora en adelante a “todos los
pacientes contagiados” estos dos medicamentos.
El tratamiento también es dispensado en el Centro Hospitalario de
Niza (sureste) con el consentimiento de las familias, según el alcalde,
Christian Estrosi, tratado él mismo con cloroquina.
A nivel europeo, el domingo se lanzó un ensayo clínico bautizado
Discovery en varios países para probar cuatro tratamientos
experimentales, incluido la hidroxicloroquina, un ensayo que “incluirá
al menos 800 pacientes franceses aquejados de formas severas de
COVID-19”.
En Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA), que
supervisa la comercialización de los medicamentos, anunció un “amplio
ensayo clínico”, recordando que su papel era asegurarse de que los
productos son seguros y eficaces.
¿Por qué suscita polémica?
Por un lado, están quienes llaman a la prudencia y a esperar los
resultados de ensayos clínicos más amplios realizados según la ortodoxia
científica; por otro, quienes quieren acelerar el proceso y administrar
la cloroquina ampliamente en nombre de la emergencia sanitaria.
Donad Trump subrayó sus supuestas virtudes en varias ocasiones y en
Francia algunos políticos también reclaman un uso generalizado.
Pero la Organización Mundial de la Salud “condenó” este lunes “el uso
de medicamentos sin pruebas de su eficacia”, advirtiendo contra las
“falsas esperanzas”, en una clara alusión al estudio confirmado por el
doctor Raoult.
La OMS enumera el hecho de que se llevara a cabo entre un número
reducido de pacientes, que tanto el grupo que recibió el medicamento
como el que no no fueran elegidos por sorteo y que médicos y pacientes
supieran quiénes lo estaban recibiendo.
Muerte de hombre por automedicarse con cloroquina
Un hombre de 60 años murió en Estados Unidos luego de haberse
automedicado con cloroquina, pensando que estaba previniendo un
contagio de coronavirus. Su esposa, que también consumió el fármaco,
está internada en estado grave.
Según detalla CNN, el hecho ocurrió el pasado lunes en el estado de
California. En su residencia, la pareja habría sentido malestares 30
minutos después de haber consumido la sustancia.
La mujer llamó al número de emergencias del estado e indicó que se
sentía “mareada y con fiebre alta”, en tanto que el hombre estaba “con
serios problemas para respirar”.
Ambos fueron trasladados hasta un recinto asistencial. Sin embargo,
el varón murió luego de dos horas y ella permanece internada en estado
crítico.
FUENTE BIOBIO CHILE