El
exministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, tiene el panorama claro:
los primeros dos años del gobierno de Gabriel Boric serán clave. Saber
llevar la agenda en los primeros 24 meses -asegura- marcará la
diferencia entre el éxito o el fracaso.
En
conversación con BioBioChile, el otrora hombre de confianza de Michelle
Bachelet analiza la dura tarea que tendrá la administración entrante en
materia de seguridad pública.
-¿Cuál es su visión del triunfo de Boric? ¿Cómo ve este futuro gobierno?
Obviamente
el triunfo de Gabriel Boric es una buena noticia después de la amenaza
de la derecha más conservadora, la derecha que parece que había
desaparecido en Chile, que logró una tan alta votación (en primera
vuelta). Por lo tanto, es una buena noticia para el país. Pero también
hay una cosa importante: que esto se acompaña de una renovación
generacional que va a cruzar todo Chile. Generacional y de mayor
participación de las mujeres, y del incentivo de nuevos temas.
-Usted
menciona el tema de la seguridad. Ahora, el gobierno entrante tiene una
tarea bien difícil por delante con la CAM, por ejemplo, que los trató
de hippies, progres y buena onda… ¿Qué debe hacer el gobierno con
respecto a la CAM y otras organizaciones del mismo corte?
Separar
las cosas. No mirar declaraciones específicas de ese tipo. Separar las
cosas de lo que obviamente hay que hacer para reivindicar la lucha del
pueblo mapuche y todos los pueblos originarios del país. Y para eso yo
creo que hay que convocar a un gran encuentro del Estado chileno con los
pueblos originarios.
-El
Frente Amplio fue bien crítico respecto de la gestión de la Nueva
Mayoría o la Concertación, pero a ellos les toca gobernar ahora. En buen
chileno… ¿Otra cosa es con guitarra, cierto?
Claramente
otra cosa es con guitarra. Mire, lo primero que diría es que aquí el
Presidente Boric no ganó en primera vuelta. La primera vuelta fue un
triunfo de la derecha más retrógrada. Por lo tanto, este gran triunfo de
segunda vuelta al final también es una expresión de la sumatoria de
fuerzas de cambio de diversos orígenes, de un progresismo de diversos
orígenes.
Y
de alguna u otra manera entender eso es importante, porque si el
gobierno lo entiende bien, sobre todo en esta etapa de definición de
prioridades, claramente ese puede ser el punto decisivo para sacar
adelante una agenda tan profunda de cambios como la que propone el
Presidente Boric.
-¿Usted cree que los partidos de la Concertación cayeron en la irrelevancia ya?
Hoy
día por lo menos no están en la irrelevancia, porque van a ser
relevantes en el sentido de acompañar al Presidente Boric en esta senda
de cambio, pero claramente desde el punto de vista electoral pasaron a
un tercer plano. Y eso en la política es muy complejo.
-La Concertación pasó a un tercer plano…
Claro.