A las 19.15 horas el Papa Francisco arribó ayer al Aeropuerto Arturo Merino Benítez, en el marco de la visita a Chile que se llevará a cabo desde este lunes hasta el jueves 18 de enero.
El avión donde se encontraba Francisco aterrizó en una pista no habilitada para vuelos comerciales, máquina en la que se asomaba una bandera chilena y argentina.
En el terminal aéreo, Bergoglio fue recibido por la Presidenta Michelle Bachelet, donde el Sumo Pontífice la saludó para posteriormente caminar por la alfombra roja donde fue recibido por autoridades como los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados; el canciller Heraldo Muñoz y miembros de la Iglesia Católica.
Cabe destacar que alcaldes de la Región Metropolitana invitados a la ceremonia se salieron del protocolo, bajando de la tarima donde estaban ubicados.
El jefe comunal de Puente Alto, Germán Codina, fue el primero que descendió de la estructura para saludar al Papa trasandino, acto que fue replicado por otros ediles.
Tras esto, la orquesta juvenil recibió a la autoridad papal, quien dejó el recinto sin emitir declaraciones a la prensa. Fueron más de quince horas de vuelo que vivió la máxima autoridad de la Iglesia Católica desde Roma a la capital.
Tras su llegada, el Pontífice emprendió camino hacia la Parroquia San Luis Beltrán, en Avenida San Pablo, donde rezó en la tumba de Enrique Alvear, el llamado “Obispo de Los Pobres”.
Luego de ello, Jorge Bergoglio inició su recorrido por el centro de Santiago y Providencia a bordo del Papamóvil.
Recorrido:
El Papa Francisco cerró su primer día en Chile recorriendo el centro de Santiago y Providencia a bordo del Papamóvil que fue acompañado por un centenar de personas, aunque mucho menos de lo que realmente se estimaba.
Luego de la ceremonia oficial, Jorge Bergoglio partió rumbo a la Parroquia San Luis Beltrán, ubicada en Pudahuel, donde rezó en la tumba del sacerdote Enrique Alvear, conocido popularmente como el “Obispo de los pobres”.
Pero sin duda el momento más esperado para los católicos se dio en Brasil con la Alameda donde Francisco descendió del auto que lo trasladaba para iniciar el recorrido en Papamóvil hasta la Nunciatura ubicada en calle Monseñor Sótero Sanz, en la comuna de Providencia.
El recorrido del pontífice estuvo acompañado por cientos de personas aunque, nuevamente, menos de las que se esperaban inicialmente para su primera visita a Chile.
Ya en la Nunciatura lo esperaban decenas de personas a las que se acercó para saludar por extensos minutos aunque sin emitir ninguna declaración pública en sus primeras horas en nuestro país.
Argentina
Antes de su arribo a Chile, en sobrevuelo por su natal Argentina, Francisco envió sus “cálidos augurios” y bendición a ese país, sin precisar la fecha de una eventual visita al país natal.
“Les pido por favor a todos ustedes que no se olviden de rezar por mí”, indicó el mensaje del Papa.
El breve telegrama papal dirigido desde el aire al Presidente Mauricio Macri señala: “En momentos en que sobrevuelo el espacio aéreo argentino extiendo a usted mis cálidos augurios y de todo corazón envío mis mejores anhelos a todo el pueblo de mi tierra natal, asegurándoles mi cercanía y mi bendición”.
El primer Papa latinoamericano de la historia en casi cinco años de pontificado ha visitado buena parte de los países que rodean su natal Argentina, comenzando por Brasil, Paraguay, Bolivia y pasando por Ecuador y Colombia.
Algunos observadores, tanto en el Vaticano como en Argentina, consideran que su presencia tendría un peso distinto en Argentina, donde sus mensajes suelen ser interpretados como intervenciones políticas y verdaderas flechas contra las medidas neoliberales de Macri, como la controvertida reciente ley de pensiones.
Los otros países de Sudamérica que no ha visitado el Papa son Uruguay (donde los católicos son menor en comparación al resto del subcontinente), Venezuela (afectada por una grave crisis económico y social), además de Surinam, Guyana y Guayana.