Durante
este domingo se concretó el proceso para elegir a la nueva directiva de
la Unión Demócrata Independiente, luego del fracaso de la votación
electrónica que intentó llevarse a cabo hace dos semanas.
Así
pues, la senadora Jacqueline van Rysselberghe, fue reelecta como
presidenta de la UDI, imponiéndose en las urnas sobre Javier Macaya, por
un amplio margen.
En
el proceso se regresó al tradicional mecanismo de “lápiz y papel”, tras
la suspensión de los comicios del pasado 2 de diciembre, debido a
fallas en el mecanismo de sufragio electrónico presencial, a cargo de la
empresa E-Voting.
Si
bien Macaya hizo lo posible por ocupar la cabeza de la UDI y obtuvo una
considerable votación que lo acercó al 50 por ciento preliminar, no
pudo contra Jacqueline van Rysselberghe, quien se mantendrá liderando a
la tienda política.
El camino al triunfo
Durante
la campaña, la senadora marcó claras diferencias con el diputado e
incluso impuso una agenda propia que no dejó indiferente al mundo
político. Entre los temas que marcaron la competencia, estuvo el viaje
que efectuó a Brasil para juntarse con el en ese entonces candidato
presidencial Jair Bolsonaro, hecho que fue criticado por quienes
apoyaban al diputado.
Esta
misma semana, Van Rysselberghe estuvo concentrada en la visita a Chile
del diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del Mandatario electo de Brasil,
con quien este jueves y viernes sostuvo varias actividades, entre ellas
reuniones con personeros del Gobierno y dirigentes
de Chile Vamos. Tras las fallidas elecciones a inicios de diciembre, la
senadora además estuvo activa presentando una denuncia en la Fiscalía
Oriente para que se investigara un eventual ciberataque en la elección.
“De
lo más profundo de mi corazón, agradecer a todos los militantes de la
UDI la posibilidad que tuvimos hoy día de tener un acto increíble, el
haber podido realizar una elección en casi trescientas comunas […]
Además nos tiene que hacer sentir orgullosos que hayamos sido capaces de
convocar a más de 13 mil personas para que pudiesen votar, de verdad
eso no lo puede decir cualquier partido, y eso habla muy bien de la UDI”, señaló Van Rysselberghe.
“También
agradecer a Javier y a su lista la posibilidad de haber tenido una
competencia leal y sana dentro de la UDI, que yo creo que lo único que
logró fue haber hecho que nuestro militantes tuvieran este nivel de
participación”, agregó.
Minutos
antes, Javier Macaya ya había reconocido su derrota, felicitando a Van
Rysselberghe y haciendo hincapié en el alto porcentaje que obtuvo su
lista.
Desafíos
Respecto
a los desafíos que asumirá la nueva directiva, la legisladora señaló a
Emol que en lo político está, el “consolidar a la UDI como la principal
fuerza política del país, reforzar la unidad interna y abrir el partido
hacia los militantes para que tengan una participación efectiva en la
toma de decisiones y en las definiciones que se adoptan”.
Mientras
que en lo electoral, indicó que “tenemos desafíos clave como la
elección municipal y de gobernadores en 2020, y la presidencial y
parlamentaria de 2021”. Un punto importante de su candidatura fue dar
mayor inclusión del mundo regional y municipal y la cual se vio
reflejada en los nombres que integraron su lista a la directiva
gremialista.