Mientras los chilenos disfrutan de las vacaciones y las tardes de sol extendidas, la cuenta regresiva para el primer cambio de hora del año ya ha comenzado. Tras siete meses bajo el esquema de verano —vigente desde el 6 de septiembre de 2025—, el país se prepara para retornar al horario de invierno.
De acuerdo con la legislación vigente, el ajuste está programado para el primer sábado de abril, una fecha que busca optimizar la luz natural durante las mañanas con el inicio de la temporada de otoño e invierno.
El cambio oficial ocurrirá exactamente a las 24:00 horas del sábado 4 de abril de 2026. En ese momento, los relojes deberán atrasarse en 60 minutos, pasando a marcar nuevamente las 23:00 horas.
Este ajuste permite que "amanezca" más temprano, facilitando la entrada de estudiantes y trabajadores con luz solar, aunque a cambio las tardes se acortarán significativamente.
Como ya es tradición y por razones de ubicación geográfica y calidad de vida, las regiones del extremo sur del país mantendrán su independencia horaria:
Región de Magallanes y la Antártica Chilena: No modifica sus relojes. Mantendrá de forma permanente el horario de verano para aprovechar la escasa luz invernal.
Región de Aysén: Al igual que sus vecinos del sur, la zona de Aysén permanecerá bajo el actual huso horario, sin realizar el atraso de una hora.
Para el resto de Chile continental e insular (Rapa Nui), la medida es obligatoria y se recomienda verificar que los dispositivos electrónicos realicen el ajuste de forma automática para evitar confusiones en las rutinas del lunes siguiente.
Fecha: Sábado 4 de abril de 2026.
Acción: Atrasar el reloj 1 hora (de las 00:00 a las 23:00).
Vigencia: Chile Continental e Insular.
Sin Cambios: Regiones de Magallanes y Aysén.