La salud de las colonias de Pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus) se ha tomado la agenda de conservación en la zona austral. Ante el descenso poblacional registrado en diversos puntos del hemisferio sur, la Asociación de Empresas de Turismo de Magallanes (Austro Chile) salió al paso para defender el modelo de gestión en la zona y exigir un mayor compromiso científico por parte del Estado.
Desde el gremio aseguran que, lejos de ser una amenaza, el turismo regulado en áreas como el Monumento Natural Los Pingüinos (Isla Magdalena) es una de las herramientas más eficaces para la educación ambiental y el resguardo de la especie.
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Austro Chile subraya que la visita a las colonias no es una actividad de libre albedrío, sino un sistema rigurosamente planificado que incluye:
Tiempos acotados: Los visitantes tienen un máximo de 60 minutos de permanencia en la isla.
Normas de conducta: Senderos delimitados y prohibición de interacción directa para minimizar el estrés de las aves.
Fiscalización: Un sistema de feedback constante con los guardaparques de CONAF para ajustar las operaciones según el comportamiento de la colonia.
Para los operadores turísticos, el problema de fondo no radica en la presencia humana controlada, sino en factores externos que ocurren cuando los pingüinos abandonan sus nidos. "Lo que necesitamos es más investigación y un monitoreo integral sostenido en el tiempo", señalan desde el gremio.
Advierten que hoy persiste una preocupante falta de datos sobre:
Movimientos migratorios: Rutas exactas que siguen las aves durante el invierno.
Variables oceanográficas: Cómo el cambio en las corrientes y la temperatura del mar afecta la disponibilidad de alimento (bolsas de peces).
Impacto en la Antártica: El fenómeno de disminución es un patrón que ya se observa en el continente blanco y otras regiones, sugiriendo causas globales más que locales.
Mientras la ciencia busca respuestas, el sector turístico reafirma su rol como "ojos en el terreno", reportando anomalías y educando a miles de visitantes sobre la fragilidad del ecosistema magallánico.
Población: En monitoreo constante por disminución de nidos activos.
Principales amenazas: Cambio climático, escasez de alimento en rutas migratorias y gripe aviar.
Régimen de visita: 60 minutos máximo por grupo; senderos exclusivos.