La comuna de Cabo de Hornos ha dado un paso decisivo hacia la autonomía científica y sanitaria. La Universidad de Magallanes (UMAG) inauguró oficialmente el nuevo Laboratorio de Marea Roja inserto en las dependencias del CHIC, dotando a la capital provincial de una capacidad de análisis que hasta ahora era inexistente en el territorio.
Con esta apertura, se resuelve una demanda histórica de la comunidad y de los pescadores artesanales, quienes hasta hoy debían enviar sus muestras por vía aérea o marítima hasta Punta Arenas, enfrentando demoras que afectaban tanto la comercialización de productos como la vigilancia epidemiológica.
El nuevo laboratorio no solo representa un avance geográfico, sino también técnico. La unidad está equipada con tecnología de alta resolución que pone a Puerto Williams a la vanguardia de la investigación subantártica:
Equipamiento HPLC: Permite la detección precisa de toxinas amnésicas y paralizantes vinculadas a las Floraciones Algales Nocivas (FAN).
Vigilancia en Tiempo Real: La capacidad local reduce drásticamente los tiempos de respuesta ante eventos de riesgo, permitiendo cierres o aperturas de áreas de extracción con base científica inmediata.
“Cabo de Hornos era la única comuna sin un laboratorio de análisis de toxinas. Este avance devuelve soberanía científica y sanitaria a la comunidad”, destacó el Dr. Máximo Frangopulos, investigador UMAG y director alterno del CHIC.
La puesta en marcha de este laboratorio tiene un impacto directo en tres áreas clave para la provincia:
Seguridad Alimentaria: Garantiza que los mariscos extraídos en las gélidas aguas del canal Beagle lleguen a la mesa sin riesgos para la población.
Desarrollo Productivo: Los pescadores podrán certificar sus productos localmente, agilizando la cadena de venta y exportación.
Soberanía Científica: Permite realizar estudios oceanográficos permanentes desde el corazón de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos.