La recuperación de la Costanera del Estrecho vuelve al centro de la mesa. Hace pocos días, la Municipalidad de Punta Arenas anunció un ambicioso plan para rescatar los kioscos abandonados, estructuras que hoy lucen cerradas y deterioradas, especialmente en sectores estratégicos como el Monumento a la Goleta Ancud y el área de los Food Trucks.
El municipio busca no solo refaccionar las estructuras, sino realizar ajustes normativos para que estos módulos dejen de ser simples cajas de cemento y se transformen en puntos de servicio comunitario activos. Sin embargo, lo que parecía ser una noticia de celebración unánime, rápidamente derivó en un debate que se repite cada verano: la crisis de los baños públicos.
A través de Facebook e Instagram, cientos de magallánicos reaccionaron al anuncio. Si bien valoran que se eliminen los focos de suciedad que representan los kioscos cerrados, la crítica se concentró en la falta de condiciones sanitarias en el paseo más importante de la región.
Los puntos críticos del debate:
Olores desagradables: Usuarios denunciaron que en ciertos sectores del paseo peatonal se perciben olores que empañan la experiencia turística, fruto de años de carencia de servicios higiénicos abiertos.
Turismo y Deporte: La Costanera es el principal escenario para runners, ciclistas y familias. La ausencia de baños obliga a los visitantes a retirarse antes de tiempo o a depender de la buena voluntad de locales comerciales lejanos.
Higiene básica: Los vecinos sostienen que, para ser un destino de clase mundial, Punta Arenas no puede descuidar la necesidad biológica más básica de sus visitantes.
Ante la presión ciudadana, el desafío para el municipio y el Concejo Municipal es doble. La revitalización de los módulos ubicados junto a la Goleta Ancud representa una oportunidad de oro: ¿podrían algunos de estos kioscos albergar servicios higiénicos concesionados o de uso público?
Aunque el plan inicial se centra en la refacción física, la discusión pública deja claro que el éxito de la intervención no se medirá solo por lo estético. La comunidad espera que el "punto activo" que promete el municipio incluya, de una vez por todas, una solución sanitaria digna para el Estrecho.