Mientras muchos chilenos planifican sus descansos, el economista Manuel José Correa pone la nota de cautela con un análisis descarnado: Chile está encareciendo el costo de contratar y trabajar sin mejorar lo que produce. Según Correa, el exceso de feriados, sumado a la reducción de la jornada laboral, está creando una "tormenta perfecta" que golpea principalmente a quienes sostienen el empleo en el país: las pequeñas y medianas empresas.
Para el economista, el problema no es el descanso en sí, sino la desconexión entre los beneficios laborales y la realidad económica del país. Sus puntos críticos son:
Productividad en caída libre: El costo de la mano de obra sube por decreto (menos horas, más feriados), pero la eficiencia de cada hora trabajada no aumenta. Esto hace que Chile sea menos competitivo frente al mundo.
El fenómeno de las licencias médicas: Correa es tajante al calificar el ausentismo, especialmente en el sector público, como "estafas sociales". Asegura que, entre feriados y licencias, el año laboral efectivo en muchos sectores se reduce a solo 10 meses, afectando gravemente la atención ciudadana y la continuidad de los negocios.
El "Efecto Embudo" en la riqueza: Al subir los costos operativos, solo las grandes empresas con espaldas financieras y procesos automatizados sobreviven con holgura. Las Pymes, que emplean a la mayoría de la fuerza laboral pero tienen menores márgenes de venta, terminan absorbiendo el impacto y perdiendo talento calificado.
Correa sostiene que los salarios no pueden seguir subiendo solo por presión legislativa, sino que deben ser el reflejo de un trabajador más capacitado. Su propuesta incluye:
Inversión en Capital Humano: Reformar la educación técnica para que los jóvenes salgan con las herramientas que el mercado laboral moderno exige hoy.
Flexibilidad Laboral: Permitir pactos que se adapten a la realidad de cada rubro, especialmente para las Pymes, evitando que la rigidez las lleve a la quiebra o a la informalidad.
Fomento al Talento: Crear condiciones para que las pequeñas empresas puedan retener a sus mejores trabajadores mediante mejoras en la formación y no solo en el pago de horas extra.