Con un tono confrontacional y directo, el senador Karim Bianchi se convirtió en la voz más crítica frente a la propuesta del Gobierno para reliquidar el Valor Agregado de Distribución (VAD). Para el legislador magallánico, la medida no es más que un "trámite administrativo" vacío de empatía social, llegando a calificar el diseño de la política energética como una acción que "raya en el robo" hacia los consumidores.
Bianchi argumentó que, bajo la apariencia de un ajuste técnico, el Estado está cerrando procesos que terminan perjudicando el presupuesto de los hogares. “Se las están jodiendo otra vez”, fustigó el senador, asegurando que el proyecto prioriza la estabilidad financiera de las compañías distribuidoras por sobre el alivio económico de la ciudadanía.
El parlamentario denunció que el diseño de estas políticas se realiza desde oficinas en Santiago, omitiendo las condiciones particulares de la zona austral.
Clima Extremo: Bianchi recordó que en Magallanes el consumo eléctrico no es un lujo, sino una necesidad básica de supervivencia debido a las bajas temperaturas.
Costo de Vida: Criticó que se intente aplicar una uniformidad en los cobros que no considera el mayor gasto que ya enfrentan las familias en el extremo sur.
Inacción Estatal: “La creatividad del Estado se agota cuando se trata de aliviar el bolsillo de las familias, pero no cuando los cobros benefician a grandes empresas”, sentenció.
Ante el inminente impacto en las boletas, el senador exigió una modificación urgente en la focalización de las ayudas estatales:
Ampliación del Subsidio: Solicitó que el beneficio eléctrico se extienda desde el actual 40% al 60% más vulnerable según el Registro Social de Hogares (RSH).
Protección a la Clase Media: Sostuvo que el sistema actual es ciego ante el empobrecimiento de los sectores medios, quienes quedan fuera de los beneficios pero reciben el impacto total de las alzas.
Bianchi no ahorró palabras para calificar la gestión del biministro de la cartera, a quien acusó de actuar meramente como un “bombero” que intenta apagar los incendios dejados por administraciones anteriores, sin proponer soluciones de fondo para las regiones. Según el senador, la falta de una mirada estructural mantiene a Magallanes en una posición de vulnerabilidad ante las decisiones del nivel central.