El Centro Cultural Claudio Paredes Chamorro se transformó en un hervidero de energía y talento durante la jornada de clausura. La feria interactiva, compuesta por 14 stands, permitió a los asistentes y sus familias recorrer los resultados de semanas de aprendizaje, desde complejos experimentos científicos hasta delicadas piezas de artesanía, reflejando el éxito de una convocatoria que superó todas las expectativas.
La variedad de los talleres fue la clave para atraer a niños de distintos intereses y edades, logrando una integración única en la comunidad:
Ciencia e Inventos: Los stands de Slime e Invento Loco fueron los favoritos de los más curiosos, quienes experimentaron con texturas y principios científicos básicos de forma lúdica.
Artes Manuales: El macramé y el dibujo manga permitieron a los pequeños artistas desarrollar su motricidad fina y expresión visual.
Cuerpo y Movimiento: El escenario vibró con presentaciones de yoga, polideportivo y los ritmos que marcan tendencia hoy: reggaetón, TikTok y K-pop.
El alcalde Claudio Radonich se mostró satisfecho con el impacto social de la iniciativa, destacando el beneficio tanto para los niños como para los padres trabajadores:
"Conversamos con los papás, que estaban felices de ver cómo sus hijos dejaron los teléfonos, conocieron nuevos amigos y aprendieron cosas nuevas. Nos fue muy bien y estamos pensando en aumentar los cupos el próximo año", aseguró el edil.
Por su parte, los instructores destacaron el componente emocional. Silvia Contreras ("Mika"), profesora de K-pop, relevó que más allá de las coreografías, lo más valioso fue la formación de nuevas redes de apoyo entre los participantes.
Paola Navarro (10 años): "Aprendí a hacer nudos y pulseras en macramé. Lo más bonito fue conversar con otros niños y participar".
Visión Docente: "Se formaron nuevas amistades y eso es muy lindo de ver", concluyeron desde la organización.