El orgullo de la Provincia Antártica flameó en lo más alto de Occidente. Felipe Barría Vergara, el "montañista más austral del mundo", regresó con éxito tras coronar el Monte Aconcagua, cumpliendo así la segunda etapa de su gira por las cumbres más altas de cada continente en apenas seis meses.
La hazaña no solo destaca por la altitud, sino por el encuentro multicultural en la montaña, donde Barría pudo convivir con figuras mundiales del alpinismo como los nepaleses Nims Purja y Nima Sherpa, sumando experiencia de élite a su preparación forjada en los cerros de Isla Navarino.
Para Barría, el ascenso al "Apu" de América se suma a una lista de momentos que han definido su carrera:
El salto a los Seis Miles: La decisión de pasar del trekking a la alta montaña en el desierto de Atacama, escalando el Ojos del Salado (el volcán más alto del mundo) y el volcán San Francisco.
Mística en África: El ascenso al Monte Kilimanjaro en Tanzania, su primer "Seven Summit", donde se empapó de la cultura masái.
Consagración en el Aconcagua: Por la exigencia física y mental de las condiciones extremas y la historia que envuelve a la montaña más alta de América.
El deportista no descansa y ya tiene trazada la hoja de ruta para este año, con objetivos que buscan reforzar el sentido de pertenencia magallánico:
Monte Elbrus (Rusia): El techo de Europa es el siguiente paso lógico en su proyecto internacional.
Monte Vinson (Antártica): "Como residente de la provincia Antártica, sería un hito importante y un acto de pertenencia realizar cumbre en dicho territorio", afirma Barría.
Escuela de Montaña: Uno de sus grandes anhelos para 2026 es concretar, con apoyo de Bienes Nacionales, una escuela de trekking y montaña para transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones de la región.
Felipe destaca que su preparación es autogestionada, utilizando un mini gimnasio en su propio hogar y suplementos naturales. Este esfuerzo ha contado con el respaldo clave de su familia y del sector privado de Puerto Williams, mencionando a Hotel Forjadores, Notro Patagonia y Ecolodge Errante, además del apoyo simbólico del alcalde Patricio Fernández.
"El montañismo es mi vida y el motor diario de mis actividades. Me permite desarrollar resiliencia y ver con mayor felicidad el entorno en el que vivo", confiesa el deportista.