La visita a la señora María Cvietcovich, quien dedica su vida al cuidado de su hija con dependencia severa, sirvió como el escenario ideal para bajar al territorio los alcances de una ley que busca romper con la soledad de las tareas de cuidado. Con esta promulgación, el Estado chileno asume que cuidar no es una carga individual o exclusivamente familiar, sino una responsabilidad colectiva y solidaria.
La nueva ley se estructura bajo tres dimensiones fundamentales que garantizan una protección integral:
Derecho a ser cuidado: Asegura apoyos y servicios para niños, personas mayores y personas con discapacidad o dependencia funcional.
Derecho a cuidar: Reconoce y apoya la labor de los cuidadores, ya sean remunerados o familiares (no remunerados).
Derecho al autocuidado: Promueve espacios para que quienes cuidan también puedan atender su propia salud física y mental.
El Seremi de Desarrollo Social, Danilo Mimica, enfatizó que esta ley no es solo una declaración de intenciones, sino una transformación del modelo de bienestar:
Consolidación: El cuidado se suma oficialmente a la Salud, Educación y Seguridad Social como el cuarto pilar de la protección en Chile.
Titulares: La ley protege específicamente a quienes presentan dependencia funcional y a sus cuidadores.
Institucionalidad: Crea un sistema coordinado que dará estabilidad a los beneficios, evitando que dependan de programas temporales.
Un dato clave entregado por la Seremi de la Mujer, Alejandra Ruiz, pone de manifiesto la urgencia de esta ley en la región:
82,3% de las personas acreditadas como cuidadoras en Magallanes son mujeres.
Esta cifra refleja la "feminización de la pobreza", donde miles de mujeres han debido abandonar sus trabajos o estudios para cuidar a un familiar. La ley busca, a través de la corresponsabilidad, que el Estado y la sociedad asuman parte de esa carga para que las mujeres recuperen su autonomía económica.
La señora María Cvietcovich, desde su experiencia, hizo un llamado vital a la comunidad: "Es un antes y un después. Invito a todos a inscribirse en el Registro Nacional de Cuidadores".
Beneficios de la Credencial: Facilita trámites en servicios públicos, otorga atención preferente en salud y permite acceder a diversos descuentos y redes de apoyo gubernamentales.