El sondeo evidencia que el "voto de confianza" inicial hacia el nuevo gobierno es elevado, pero con plazos estrictos. El grupo más optimista (35%) espera ver resultados tangibles en menos de seis meses, lo que deja un margen de maniobra estrecho para la implementación de las primeras políticas públicas.
La encuesta identifica con claridad las áreas donde los chilenos exigen resultados urgentes. La seguridad pública se mantiene como la crisis prioritaria, distanciándose del resto de las preocupaciones:
Seguridad y Orden Público: Es la prioridad número uno para el 57% de los encuestados.
Economía y Empleo: Ocupa el segundo lugar con un 35%, reflejando la preocupación por el crecimiento y la inflación.
Corrupción e Inmigración: Temas que se han instalado con fuerza, registrando un 20% y 19% de las preferencias, respectivamente.
A pocas semanas del cambio de mando, los sentimientos hacia la administración de Kast son variados, aunque predomina una mirada favorable sobre el futuro del país:
En cuanto a las emociones que genera la nueva etapa política, el optimismo (20%) y la esperanza (14%) superan a la preocupación (17%) y la incertidumbre (13%), configurando un clima de "expectativa vigilante" por parte de la población.
En sus últimas semanas de gestión, el gobierno del Presidente Gabriel Boric enfrenta una desaprobación del 59%. La agenda de política exterior ha generado división, particularmente tras conocerse la evaluación del envío de ayuda humanitaria a la isla caribeña:
Ayuda Humanitaria a Cuba: Un 52% se manifiesta en desacuerdo, mientras que un 42% apoya la medida.
Eje Político: El rechazo a esta ayuda es casi total en los sectores identificados con la derecha (84%), mientras que el apoyo proviene mayoritariamente de los sectores oficialistas.