Chile registra 65 proyectos de desalación y reúso con una inversión de USD 25.783 millones, marcando un cambio estructural en su seguridad hídrica.
La Región de Magallanes emerge como un polo estratégico, concentrando USD 4.990 millones destinados principalmente a la industria del hidrógeno verde.
Destaca el proyecto H2 Magallanes de TEC, que con USD 1.000 millones de inversión, utilizará agua desalada para producir combustibles sintéticos. Actualmente, el país ya opera 32 plantas industriales, asegurando el suministro en zonas de escasez.
Según Rafael Palacios (ACADES), esta infraestructura no solo fortalece a las comunidades, sino que habilita industrias energéticas clave para el crecimiento nacional.