En una ceremonia cargada de simbolismo histórico, el Centro de Asuntos Antárticos del Ejército de Chile recibió este 17 de febrero un retrato del Capitán Hugo Schmidt Prado, quien fuera el primer comandante de la Base Antártica “Bernardo O’Higgins”. La donación, realizada por un conjunto de fundaciones y centros de estudios, se enmarca en el aniversario de la fundación de esta base permanente (18 de febrero de 1948) y busca rescatar el legado de un oficial cuyo rigor y visión estratégica sentaron las bases del comportamiento humano en el Continente Blanco.
El retrato, que muestra a Schmidt durante sus estudios en la Academia de Guerra, fue entregado por la Fundación Valle Hermoso, el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares, y el programa Embajadores Antárticos de la Fundación Huellas Magallánicas. El gesto no solo rinde tributo a su figura, sino que refuerza el compromiso de "antartizar" Chile a través del reconocimiento de sus pioneros.
Como líder de la primera dotación en 1948, Hugo Schmidt no se limitó a la administración del recinto, sino que fue un activo explorador del territorio:
Expedición a la Cordillera General Cañas: Encabezó una patrulla de reconocimiento hacia el este, utilizando un trineo traccionado por hombres, desafiando la geografía inexplorada.
Instrucción y Seguridad: Fue el encargado de adiestrar al personal en el manejo de grietas y tracción de trineos, conocimientos vitales en una época donde la tecnología era limitada y el entorno, hostil.
Liderazgo Compartido: Durante sus expediciones, el mando de la base quedaba en manos del Cabo Primero Radiotelegrafista de la Armada, Luis Sura Mesías, demostrando la temprana cooperación conjunta en el continente.
La gestión de Schmidt fue calificada como "impecable" por sus contemporáneos. Los investigadores Consuelo León, Mauricio Jara y Eduardo Villalón, autores del libro “Jalonando Chile austral antártico”, destacan puntos clave de su entrega de mando:
Orden ante la incertidumbre: Pese a las dudas sobre el relevo y las penurias del aislamiento, la guarnición mantenía un orden completo, estando incluso preparados para resistir un año adicional sin suministros.
Reglamento Orgánico: Schmidt entregó a su sucesor, el Capitán Arístides Miqueles, un proyecto de reglamento de funcionamiento que fue aprobado sin observaciones.
Legado Académico: El General Ramón Cañas valoró sus escritos como un verdadero manual de supervivencia. Sus experiencias quedaron plasmadas en el libro “Base O’Higgins…sin novedad” y en diversos artículos científicos.
Para las organizaciones involucradas en la entrega, rescatar la imagen de Schmidt es fundamental para mantener viva la memoria histórica de Magallanes y de Chile como país polar. El rigor, la planificación y la valentía del Capitán Schmidt son vistos hoy como la base sobre la cual se erige la soberanía científica y estratégica de Chile en el territorio antártico actual.