Para la industria proveedora de tecnología médica e innovación, el problema de fondo no es exclusivamente la falta de presupuesto, sino una crisis sistémica de gobernanza y eficiencia. Según Del Solar, el enfoque "desideologizado" será clave para evitar que el Estado siga "corriendo detrás de la urgencia" mientras el impacto recae directamente en la calidad de atención de los pacientes.
El líder de APIS argumenta que las autoridades suelen confundir las consecuencias con las causas. A su juicio, el debate actual está peligrosamente simplificado:
Listas de espera y déficit hospitalario: Para Del Solar, estos son solo "síntomas". El problema real radica en la incapacidad de planificación y en procesos de compra pública obsoletos.
Presión sobre Fonasa: El directivo criticó las decisiones regulatorias recientes que provocaron un flujo masivo de usuarios al sistema público sin una adecuación proporcional de recursos ni equipamiento.
Gestión de recursos: "Se cree que la solución es inyectar más presupuesto, pero sin corregir la gestión, cualquier aumento será mal utilizado", advirtió.
Desde la Asociación de Proveedores plantean una hoja de ruta centrada en la modernización y la colaboración público-privada:
Modernización Tecnológica: Implementar procesos basados en datos, mayor trazabilidad y compras públicas más ágiles.
Complementariedad: Robustecer el sistema privado para descomprimir la demanda del sector público. "Debilitar el sector privado solo agrava la presión sobre el público", señaló.
Gobernanza: Una planificación sanitaria de largo plazo que trascienda la urgencia diaria.
"Si el próximo gobierno parte con un mal diagnóstico de la crisis de salud, los problemas no solo continuarán; se van a profundizar (...) Si no hacemos este ejercicio con honestidad, seguiremos administrando la crisis en vez de resolverla", concluyó Eduardo Del Solar.