El escrito detalla que Kovtun integraba el batallón “Shaked” de la Brigada Givati y que habría difundido en sus propias redes sociales evidencia fotográfica con armamento de largo alcance en la zona de conflicto. Para los querellantes, estos registros no solo lo posicionan en el sitio de los hechos, sino que podrían constituir pruebas fundamentales de su responsabilidad individual en vulneraciones graves al derecho internacional humanitario.
La querella se centra en las operaciones militares registradas entre marzo y abril de 2024 en el principal complejo hospitalario de Gaza:
Responsabilidad Individual: Se le imputa participación directa como francotirador en ataques contra objetivos civiles protegidos por convenciones internacionales.
Prueba Digital: Se adjuntaron capturas de publicaciones del acusado en redes sociales donde aparece con equipamiento militar y mensajes que, según la fundación, revelan su actuación en las operaciones.
Unidad Militar: El documento lo identifica específicamente como miembro de la unidad de francotiradores de la Brigada Givati.
La presentación de esta querella invoca principios de Jurisdicción Universal, los cuales facultan a los estados a perseguir delitos de extrema gravedad (como el genocidio o crímenes de guerra) sin importar dónde se cometieron o la nacionalidad de las víctimas y victimarios, siempre que el imputado se encuentre en su territorio.
Admisibilidad: El tribunal debe decidir si la querella cumple con los requisitos legales para ser tramitada.
Diligencias: De ser acogida, se podría solicitar la declaración de Kovtun y, eventualmente, medidas cautelares para evitar que abandone el país mientras se investiga.
Alcance: Este caso se suma a una serie de acciones legales similares en otros países, enmarcadas en la controversia global por la ofensiva militar en el enclave palestino.