La edición 65° del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar llega a su fin este viernes 27 de febrero, y lo hace con una apuesta arriesgada y juvenil que promete transformar la Quinta Vergara en la capital del género urbano. Con una parrilla que combina el trap chileno, el freestyle argentino y el humor satírico internacional, el certamen despide su versión 2026 bajo un sello de modernidad que busca conquistar a las nuevas generaciones de "monstruos".
La jornada final está diseñada para no dar tregua al baile ni a la energía. Desde el esperado regreso de Paulo Londra, consolidado como una estrella global del rap melódico, hasta el despliegue del "Shishiboss", Pablo Chill-E, la noche será un termómetro de la influencia del movimiento urbano en la cultura popular. El broche de oro lo pondrá Milo J, quien tras cumplir con su labor de jurado durante toda la semana, saltará al escenario para demostrar por qué es el fenómeno joven más relevante del Cono Sur.
La última noche del festival se divide en cuatro grandes momentos de alta intensidad:
El cordobés regresa a Chile para abrir la noche con su estilo inconfundible. Se espera un setlist cargado de éxitos como "Adán y Eva" y sus nuevas colaboraciones, marcando el regreso de los grandes exponentes argentinos a la Quinta.
El comediante ecuatoriano tendrá la difícil misión de domar al "Monstruo" tras la euforia urbana. Con su personaje satírico y una rutina cargada de observación social, Rocha debuta en el escenario más importante de Latinoamérica.
El líder del género urbano en Chile llega en su mejor momento. Tras años de carrera independiente y éxitos internacionales, el artista nacional buscará consolidar su legado en la Quinta Vergara con un show que promete invitados y mucha "calle".
El más joven del cartel y jurado de la competencia internacional será el encargado de bajar el telón de Viña 2026. Con un estilo que mezcla trap, balada y rap, el argentino cerrará el certamen demostrando su versatilidad musical.
Esta edición número 65 ha estado marcada por la consagración de artistas nacionales como Mon Laferte y la fuerte presencia de la nueva ola argentina. El cierre de hoy reafirma la tendencia de los últimos años: un festival que, sin olvidar sus raíces, se adapta al streaming y a los ritmos que dominan los rankings mundiales. Con la Quinta Vergara ya agotada, solo queda esperar quiénes se llevarán las últimas gaviotas de oro y plata para cerrar un verano histórico.