La industria del salmón en Chile se encuentra en estado de vigilancia ante los recientes anuncios sobre eventuales modificaciones en los aranceles de importación en Estados Unidos, el principal destino de las exportaciones acuícolas nacionales. A través de un comunicado emitido este 25 de febrero, el Consejo del Salmón expresó su inquietud por el impacto que estas medidas podrían tener en el segundo producto más exportado del país, subrayando que el mercado norteamericano es un pilar fundamental para el empleo y el desarrollo productivo en las regiones del sur austral.
La presidenta ejecutiva del gremio, Loreto Seguel, enfatizó que, si bien la industria llega a más de 100 mercados globales, una alteración en las condiciones de acceso a EE. UU. no es un tema menor. Ante la incertidumbre, el Consejo ha iniciado un análisis técnico de los posibles escenarios, reforzando el diálogo con autoridades diplomáticas y gubernamentales tanto en Chile como en Washington. El objetivo es claro: anticipar riesgos y proteger la competitividad de una proteína que hoy es clave para la seguridad alimentaria global y la economía de Magallanes y otras zonas australes.
Para entender la magnitud de la preocupación, basta observar el peso que tiene este sector en el comercio exterior chileno y su relación con el mercado estadounidense:
Posición Estratégica: El salmón es el segundo producto más exportado de Chile, solo superado por el cobre.
Dependencia del Mercado: Estados Unidos absorbe una parte mayoritaria de la producción nacional, siendo el socio comercial más relevante para los envíos frescos y congelados.
Diversificación: Aunque Chile exporta a más de 100 destinos, la escala de demanda norteamericana es difícil de sustituir en el corto plazo.
Impacto Social: La industria es la principal generadora de empleo en regiones como Los Lagos, Aysén y Magallanes.
A pesar de la alerta arancelaria, el gremio ve en esta coyuntura una oportunidad para que el Estado chileno mejore las condiciones internas y externas:
El Consejo del Salmón recordó que el producto chileno no es solo un bien de intercambio comercial, sino una pieza fundamental en el desafío mundial de la alimentación saludable. Con una baja huella ambiental en comparación con otras proteínas animales, el salmón chileno busca consolidarse como un líder global, siempre que las condiciones de mercado permitan proyectar inversiones de largo plazo.
"Con reglas claras, certezas institucionales y una mirada país, podemos crecer más, diversificar destinos y consolidar el liderazgo global", concluyó Loreto Seguel.