Un inicio de año tibio y con señales mixtas entregó el Banco Central este lunes, al informar que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de enero de 2026 experimentó una contracción de 0,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. El resultado, que se ubicó levemente por debajo de las expectativas del mercado, estuvo marcado por un fuerte retroceso en la producción de bienes —especialmente en minería e industria—, el cual no alcanzó a ser compensado por el dinamismo que aún exhiben los servicios y un modesto repunte en el consumo minorista.
A pesar del dato negativo en la medición anual, las cifras desestacionalizadas mostraron un leve "respiro" al crecer un 0,2% respecto a diciembre de 2025, lo que sugiere que la economía no está en caída libre, sino en una fase de estancamiento con sesgo a la baja. Un factor técnico relevante en este informe fue el calendario: enero de 2026 contó con un día hábil menos que el año anterior, lo que incidió directamente en la comparación de doce meses. Por su parte, el Imacec no minero no presentó variaciones, situándose en un plano de crecimiento cero.
El informe del ente emisor detalla un comportamiento dispar entre las distintas fuerzas productivas del país:
Producción de Bienes (-1,5%): Fue el lastre del mes. Todos sus componentes cayeron, destacando la minería (por menor extracción de cobre), la industria (menor elaboración de químicos y alimentos) y el sector agropecuario-silvícola.
Servicios (+0,5%): Se mantienen como el principal motor de resistencia de la economía, aunque con un crecimiento más moderado que en trimestres anteriores.
Comercio (+0,4%): Logró una cifra positiva en doce meses impulsado por las ventas online, vestuario y el sector automotor. Sin embargo, el comercio mayorista sufrió una caída importante debido a menores exportaciones de fruta.
Para los analistas, este "crecimiento plano" de enero confirma que la reactivación económica para este 2026 será lenta y dependerá estrechamente de la inversión y el control de la inflación. En el comercio, destaca que los chilenos están volviendo a comprar vehículos y vestuario, pero la caída en el segmento mayorista de alimentos y exportaciones frutícolas enciende una luz de alerta sobre el desempeño del sector exportador en los próximos meses de cosecha.