A través de un reciente comunicado público, la Asociación Sur Docentes manifestó su profunda inquietud ante la gestión del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Magallanes. El gremio advirtió que diversas determinaciones de carácter administrativo amenazan con entorpecer el inicio del año escolar 2026 en la zona, apuntando a una falta de previsión que afectaría directamente la marcha de las comunidades educativas.
En el documento, la organización gremial denunció que, a escasos días del retorno a las aulas, múltiples colegios y liceos de la región presentan vacantes en su dotación profesional. Esta carencia de personal docente no solo impide una organización pedagógica óptima, sino que también pone en riesgo la ejecución de los planes institucionales proyectados para el primer día de clases.
Un punto crítico abordado en el comunicado se refiere a una serie de desvinculaciones concretadas recientemente, a pesar de que la planta docente ya había sido definida en diciembre pasado. Según el gremio, estos despidos se han amparado en la figura de “pérdida de confianza”, un mecanismo que —aseguran— se está utilizando con una masividad inédita en Magallanes. Para la asociación, esta medida resulta contradictoria, ya que mientras se prescinde de profesores locales con voluntad de permanecer en el sistema público, se han incorporado profesionales externos o provenientes del sector subvencionado.
Asimismo, la agrupación cuestionó la validez del Oficio Ordinario N°0181, el cual prohíbe de forma general el uso de permisos administrativos sin goce de sueldo durante el mes de marzo. La Asociación Sur Docentes calificó este instructivo como una vulneración a los derechos laborales, recordando que cualquier restricción de este tipo debe ser analizada de manera individual y conforme a derecho, en lugar de aplicarse como una imposición colectiva.
Finalmente, el profesorado regional hizo un llamado a las autoridades del SLEP para establecer canales de diálogo y mayor transparencia en la toma de decisiones. El comunicado concluye declarando al gremio en estado de alerta, enfatizando que la estabilidad de la educación pública en Magallanes depende de una planificación rigurosa y un respeto estricto a las condiciones laborales de sus trabajadores.