En una jornada cargada de simbolismo y valor estratégico, la Armada de Chile oficializó este domingo 1 de marzo el retorno de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) “Angamos” a la Tercera Zona Naval. Minutos antes de las 11:00 horas, la unidad recaló en el muelle “Capitán Guillermos” del astillero ASMAR Magallanes, tras completar una extensa navegación desde Iquique. Con su incorporación, la institución refuerza significativamente sus capacidades de patrullaje, control de tráfico marítimo y salvaguarda de la vida humana en el Estrecho de Magallanes y los canales interiores del extremo sur.
El regreso de la "Angamos" no es solo un movimiento logístico, sino un reencuentro histórico. Entre 2002 y 2014, esta lancha fue pieza fundamental del Comando de Misileras Sur (COMISUR) con base en Punta Arenas. Hoy, tras una década operando en el norte del país, vuelve a integrarse al teatro de operaciones austral para operar junto a su unidad hermana, la "Casma". Bajo el mando del Capitán de Corbeta Miguel Catalán y una dotación de 39 marinos, la unidad contará con el apoyo técnico de ASMAR para optimizar su rendimiento en las exigentes condiciones climáticas de la zona.
La unidad, construida originalmente en Israel en 1973 como prototipo de una clase de lanchas misileras de élite, posee capacidades versátiles para la zona austral:
Misiones Principales: Combate artillero de superficie, patrullaje de soberanía y control de la Zona Económica Exclusiva.
Roles Secundarios: Búsqueda y rescate (SAR), apoyo a la seguridad de la navegación y vigilancia de recursos marítimos.
Dotación: 39 servidores navales altamente capacitados.
Historia en Chile: Adquirida en 1997; operó en el sur hasta 2014 y en el norte entre 2015 y 2025.
El Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, subrayó la importancia de recuperar el conocimiento operativo que esta unidad aporta al territorio austral:
Para el Comandante de la unidad, Miguel Catalán, el retorno fue un momento de alta emotividad. "Es muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años", señaló, refiriéndose al encuentro con la lancha "Casma". La motivación de la dotación es total, entendiendo que el servicio en Magallanes exige el máximo profesionalismo debido a la geografía y el clima, pero ofrece a la vez el mayor orgullo al servir en la puerta de entrada a la Antártica.