Durante la madrugada de este martes, y tras cinco años de ausencia, la estatua del General Manuel Baquedano regresó a su ubicación original en la icónica Plaza Italia (hoy rebautizada por muchos como Plaza Baquedano). El monumento había sido removido en 2021 por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) tras sufrir constantes ataques y daños estructurales en el contexto del estallido social de 2019.
El retorno, impulsado por el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio (UDI), contó con la autorización del CMN y se ejecutó en medio de un acto oficial donde el Ejército rindió honores a la figura del héroe de la Guerra del Pacífico.
Para el alcalde Bellolio, este hito representa mucho más que la reposición de una pieza de bronce. “El plinto vacío era un monumento a la violencia, al triunfo de la agresión por sobre la razón. El regreso del general representa una restauración democrática y el cierre de un ciclo”, enfatizó el jefe comunal.
Esta visión fue compartida por el gobernador de la RM, Claudio Orrego, quien celebró la vuelta como un signo de una "patria permanente" que trasciende las coyunturas políticas, y por figuras de la oposición como el diputado Jorge Alessandri (UDI), quien calificó el hecho como el cierre de una "herida" en el corazón de Santiago.
Desde el Ejecutivo, la lectura fue distinta. El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, advirtió sobre el peligro de caer en la "trampa de la omisión". Según el secretario de Estado, aunque es legítimo rechazar la violencia, no se debe creer que "las demandas sociales que estaban en torno a ese fenómeno hoy día no existen". Cordero apuntó a que el relato de la oposición sobre la estatua podría no tener sentido si lo que se busca es proyectar el país hacia adelante con unidad.
En el oficialismo optaron por restarle peso simbólico a la reinstalación:
Constanza Martínez (FA): La presidenta del Frente Amplio calificó la decisión como legítima y técnica por parte del Consejo de Monumentos, aunque destacó que las ciudades deben adaptarse a sus cambios históricos.
Juan Ignacio Latorre (FA): El senador enfatizó que lo central no es la estatua en sí, sino garantizar que futuras manifestaciones ciudadanas sean pacíficas y que el orden público se mantenga sin vulnerar los derechos humanos.
Por el contrario, desde el Partido Republicano, el diputado Luis Sánchez celebró el retorno como un símbolo del "fracaso ideológico" de la izquierda que intentó refundar el país.
Octubre 2019: Inicio de ataques y rayados constantes tras el estallido social.
Marzo 2021: Remoción oficial de la estatua para restauración tras intentos de derribarla y prenderle fuego.
2021 - 2025: El plinto permanece vacío, protegido por muros perimetrales y bajo constante vigilancia.
Marzo 2026: Reinstalación oficial en su ubicación histórica bajo la gestión del alcalde Bellolio.