La diplomacia de Medio Oriente vive horas críticas con un doble foco de tensión: la ofensiva militar contra el régimen de los ayatolás y la expansión de asentamientos en territorios ocupados. En Jerusalén, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, recibió a su homólogo alemán, Johann Wadephul, para definir los próximos pasos de la guerra.
Saar fue enfático al señalar que Israel no busca una guerra eterna, pero que el cese de hostilidades será coordinado con Washington. Esta postura se ve reforzada por las declaraciones del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien afirmó que el conflicto está "prácticamente terminado" debido a la destrucción de la armada, las comunicaciones y la Fuerza Aérea iraní tras los ataques de los últimos meses.
"Ya hemos conseguido grandes logros dañando su programa nuclear y su sistema de misiles", afirmó Saar, quien además pidió a la comunidad internacional cortar "todos los lazos diplomáticos" con Teherán. El canciller israelí agradeció las palabras del canciller alemán Friedrich Merz, quien reconoció que Israel "está haciendo el trabajo sucio" frente a la amenaza regional del régimen.
Saar también aprovechó la instancia para criticar el rol de la Finul (Fuerza Interina de las Naciones Unidas en Líbano), asegurando que no han hecho nada significativo frente a los ataques de la milicia chií Hizbulá, que se intensificaron tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí.
Mientras la cooperación militar entre Berlín y Jerusalén parece sólida, la política territorial genera un profundo quiebre. En Berlín, el canciller Friedrich Merz calificó de "gran error" el proyecto de construcción E1, que busca expandir asentamientos israelíes en 12 kilómetros cuadrados de Cisjordania.
Merz advirtió que dar pasos hacia la anexión dificulta la solución de dos Estados, una postura que Wadephul reafirmó personalmente ante el gobierno de Netanyahu. Actualmente, cerca de 700.000 colonos viven en zonas reclamadas por los palestinos para su futuro Estado, lo que representa uno de los obstáculos más complejos para la paz a largo plazo.
Poderío Iraní: Según la inteligencia de EE. UU. e Israel, Irán ha perdido su capacidad de respuesta aérea y naval coordinada.
Proyecto E1: Una iniciativa israelí aprobada en agosto para expandir asentamientos, rechazada de forma "urgente" por la Unión Europea y Alemania.
Liderazgo Alemán: Berlín lideró el proceso para designar a la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista en la UE.