Chile vivió este miércoles 11 de marzo una jornada de profunda relevancia democrática. Pasado el mediodía, en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso, José Antonio Kast Rist juró oficialmente como Presidente de la República, asumiendo la conducción del país para el periodo 2026-2030.
El rito republicano se cumplió con precisión: el mandatario saliente, Gabriel Boric Font, hizo entrega de la banda presidencial a la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), quien fue la encargada de investir a Kast con la insignia de mando y la piocha de O'Higgins. El gesto marcó el fin de la administración de Boric, quien abandonó el salón entre una cerrada ovación de los presentes, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Tras ser investido, el Presidente Kast procedió a uno de los actos más esperados: el juramento de sus ministros de Estado. El nuevo equipo ministerial, compuesto por figuras del mundo técnico y político, asumió oficialmente sus funciones en el mismo hemiciclo, quedando facultados para comenzar a delinear las políticas en seguridad, economía y desarrollo social que marcarán el sello de la administración republicana.
La ceremonia contó con una nutrida presencia de delegaciones internacionales y jefes de Estado, quienes presenciaron un traspaso de mando impecable. Los aplausos y cánticos de apoyo acompañaron la salida del nuevo Presidente desde el Congreso, quien ahora se prepara para su primer discurso oficial desde el Palacio de La Moneda.
Con el gabinete ya en funciones, el nuevo Gobierno deberá enfrentar una agenda marcada por las expectativas de orden público y reactivación económica. El cambio de mando no solo representa un relevo de nombres, sino un giro en la dirección política del país que comenzará a ejecutarse desde este primer día de administración.