Ante la incertidumbre generada en los últimos días sobre una posible restricción adicional a la actividad comercial en Semana Santa, el Gobierno fue tajante. El ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, aseguró que no existen planes para alterar el esquema vigente de feriados irrenunciables.
“No estamos pensando nosotros en mover ninguno de esos feriados irrenunciables”, enfatizó la autoridad, descartando de plano cualquier ajuste legal de corto plazo.
El debate se reactivó luego de que el cardenal Fernando Chomali hiciera un llamado público a mantener los centros comerciales cerrados durante el Viernes Santo, apelando al carácter religioso y de recogimiento de la fecha.
Sin embargo, desde La Moneda precisaron que una discusión de tal magnitud no se resolverá antes de la festividad: “Es una conversación que no la tendremos resuelta de aquí al próximo Viernes Santo”, aclaró García Ruminot.
El ministro, quien se identificó como católico, planteó que es necesario equilibrar las creencias personales con las necesidades del país:
Turismo: Destacó que los feriados largos son fundamentales para la reactivación económica debido a la alta afluencia de turistas.
Compatibilidad: Sostuvo que el funcionamiento de los malls no es un impedimento para que los ciudadanos participen en ritos religiosos. "Es perfectamente compatible", concluyó.
Con esta declaración, el Gobierno ratifica que para este Viernes Santo operará el comercio bajo las reglas habituales de un feriado normal (no irrenunciable), permitiendo la apertura de centros comerciales, supermercados y tiendas, según la planificación de cada sector.