A través de un decreto publicado este lunes en el Diario Oficial, el Minvu oficializó una extensión excepcional de 12 meses para los permisos de edificación que vencían a fines de este mes. Esta prórroga beneficia directamente a proyectos que suman más de 50 mil viviendas a nivel nacional, los cuales ya habían recibido un aplazamiento previo en septiembre de 2024.
La decisión se fundamenta en el complejo escenario macroeconómico:
Tasas de interés elevadas: Dificultan el acceso a créditos hipotecarios para las familias.
Restricción crediticia: Las inmobiliarias enfrentan mayores barreras para financiar el inicio de obras.
Costos de materiales: El alza sostenida en los insumos ha golpeado la rentabilidad de los proyectos ya aprobados.
Para la zona austral, donde el costo de construcción es históricamente más alto debido al flete y las condiciones climáticas, esta prórroga es clave. Muchos proyectos en Punta Arenas y Puerto Natales se encontraban en riesgo de caducar, lo que habría obligado a las empresas a:
Reingresar expedientes: Iniciar de cero trámites administrativos costosos.
Nuevas normativas: Adaptarse a exigencias técnicas actualizadas que encarecen el valor final de la vivienda.
Pérdida de inversión: Desechar estudios y diseños en los que ya se habían invertido millones de pesos.
Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), su presidente Alfredo Echavarría calificó la medida como "un paso en la dirección correcta". El dirigente subrayó que el sector atraviesa una de sus peores crisis, con una caída del 30% en los permisos respecto al promedio histórico y niveles de desempleo que superan la media nacional.
"Se trata de proyectos que podrían iniciar obras de forma inmediata, contribuyendo a la reactivación y a reducir el déficit habitacional", señaló Echavarría.
Si bien la medida evita la muerte técnica de miles de viviendas, expertos advierten que es una solución de corto plazo. El éxito de la prórroga dependerá de que, durante este nuevo año de vigencia (hasta 2027), las condiciones de mercado mejoren lo suficiente para que las grúas vuelvan a moverse en los terrenos hoy paralizados de la Patagonia y el resto del país.