El juez Guillermo Rodríguez no dejó espacio a dudas. Al finalizar la audiencia, ordenó el ingreso inmediato de Manuel Guerra al anexo penitenciario Capitán Yáber. A pesar de que el exfiscal declaró por más de ocho horas buscando colaborar, el magistrado fue tajante: "No es suficiente la colaboración para rebajar punitivamente una condena".
Los delitos imputados que hoy mantienen a Guerra tras las rejas son:
Cohecho agravado.
Violación de secreto.
Prevaricación administrativa.
El fiscal a cargo de la investigación, Mario Carrera, destacó la gravedad de los hallazgos que vinculan a Guerra con el abogado Luis Hermosilla en el denominado "Caso Audio". Según la indagatoria, durante más de cinco años, Guerra habría subordinado los intereses de la Fiscalía a los de un grupo político determinado, influyendo en al menos cinco causas judiciales de alta connotación mientras lideró la zona Oriente (2015-2021).
“Hay un daño sistemático e irreversible a la confianza institucional del Ministerio Público”, sentenció el juez Rodríguez en su resolución.
La investigación ha revelado cómo el exfiscal habría favorecido a figuras de diversos sectores, filtrando información sensible a Hermosilla para coordinar estrategias de defensa o cierres apresurados de causas.
Tras salir esposado de la audiencia, Guerra enfrenta ahora un plazo de investigación de 45 días. Para el fiscal Carrera, el fallo es un respaldo absoluto: “Los fundamentos del juez fueron claros, categóricos y recogen absolutamente todos los elementos de la investigación”.
La caída de Manuel Guerra es vista por expertos como el golpe más duro a la probidad judicial en décadas. Al tratarse del primer fiscal regional en cumplir prisión preventiva, el caso pone bajo la lupa todos los procedimientos de control interno del Ministerio Público y la influencia de las redes de poder en la persecución penal de "cuello y corbata".