El Virus del Papiloma Humano (VPH) sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para el cáncer cervicouterino, una enfermedad que aún cobra vidas en Chile. Sin embargo, nuevas técnicas de detección están cambiando el panorama en la región.
La matrona Patricia Cárdenas Díaz, asesora del Servicio de Salud Magallanes, y el tecnólogo médico del Hospital Clínico Magallanes, Gustavo Uribe Oliva, explicaron en entrevista con Pingüino Multimedia cómo la biología molecular y la citología líquida permiten adelantarse a la enfermedad.
Desde diciembre, el sistema de salud incorporó el examen PCR para VPH, que no solo identifica la presencia del virus, sino también sus genotipos de alto riesgo. “Si el resultado es positivo, ese mismo frasquito se deriva a anatomía patológica para realizar el PAP en citología líquida. Es decir, con una sola muestra podemos obtener dos exámenes complementarios”, detalló Cárdenas.
Uribe agregó que la técnica tiene alta sensibilidad y controles de calidad que reducen al mínimo los márgenes de error. Incluso en el caso de la auto-toma -cuando la mujer obtiene su propia muestra- los resultados han sido confiables. “En 2024 hicimos un testeo de auto-toma y ninguna muestra fue rechazada por falta de material. Todas cumplieron lo necesario para identificar el ADN”, señaló.
Respecto de los hombres, los especialistas aclararon que actualmente no existe un método de tamizaje estandarizado. “El virus puede estar presente en genitales masculinos, pero se elimina más rápido y el riesgo de cáncer asociado es muy bajo. Por eso no es costo efectivo realizar screening en varones”, explicó Uribe.
Otro punto clave es que el VPH no presenta síntomas. “Las mujeres no sienten nada. Cuando aparecen señales como sangrado o dolor, ya estamos en etapas avanzadas del cáncer cervicouterino. Por eso la prevención es fundamental”, enfatizó la matrona.
El examen está disponible en la red pública de salud y forma parte de las garantías explícitas (GES). Los tiempos de respuesta se han reducido a cinco días hábiles, lo que disminuye la ansiedad de las pacientes. “La técnica incluye controles internos que verifican la calidad de la muestra y detectan los 14 genotipos más relevantes. Si una muestra no cumple, se informa a la matrona para repetirla”, explicó Uribe.